jueves, 16 de marzo de 2017

Tarta Raffaello de coco




Si os gusta el coco o los bombones llamados Raffaello, ésta es vuestra tarta, su sabor a coco no deja indiferente a nadie. Es una tarta que por las cantidades de sus ingredientes es contundente, así que las porciones de tarta no hace falta que sean muy grandes, es ideal para reuniones familiares porque cunde mucho, la mías salió para unas 14 raciones.
 
Con el paso de los días la crema toma más sabor a coco, he visto otras recetas que incluyen chocolate blanco, yo preferí darle la importancia al coco y no meter más ingredientes, pero podéis incluirlo, eso sí, entonces os recomiendo reducir la cantidad de mantequilla y algo de azúcar.

Tarta Raffaello de coco

Ingredientes

  • 660 ml. de leche + leche adicional
  • 200 gr. de azúcar
  • 3 yemas
  • 50 gr. de harina de trigo
  • 50 gr. de fécula de patata
  • 250 gr. de mantequilla
  • 200 gr. de coco
  • Galletas saladas tipo craker


Elaboración

En una cacerola bien honda ponemos a calentar los 660 ml. de leche con azúcar, de vez en cuando removemos.  Mientras, mezclamos aparte las yemas, la harina, la fécula y un chorro de leche, no puedo decir la cantidad de leche porque fui añadiendo a la mezcla hasta que conseguí una textura como de batido, mientras removéis vais añadiendo poco a poco, si veis que os hace grumos, pasarlo por la batidora.

Cuando está a punto de cocer la leche con el azúcar, vertemos la otra mezcla y con la ayuda de unas varillas manuales lo integramos bien, no paramos de remover para que no se pegue, rápidamente tomará una consistencia muy espesa, tiene que cocer un par de minutos y ya retirar del fuego.

Ahora añadimos la mantequilla, que tiene que estar a temperatura ambiente y con las varillas eléctricas mezclarlo todo. Si no habéis usado un recipiente bien alto puede que la mezcla salpique por toda la cocina, un extra de limpieza jejejeje. Ya por último le incorporamos casi todo el coco rallado, reservar un poco para decorar por encima.

Ya toca montar la tarta, en un recipiente rectangular ponemos papel vegetal y colocamos una capa de galletas, sobre ella vertemos parte de la crema hasta cubrir toda la superficie, volvemos a poner una capa de galletas y repetimos la operación con la crema. Se pone una tercera capa de galletas y se termina cubriendo de la crema que queda, ir regulando las cantidades para que os de para todo. Por último decoramos con el coco rallado que habíamos reservado.

Se tapa con papel film y se lleva a la nevera al menos 3 o 4 horas. Esta tarta yo recomiendo que la toméis fría.

 


jueves, 9 de marzo de 2017

Tortas murcianas de naranja



 


Hace ya un tiempo publiqué unas tortas de pascua murcianas y hablé de su textura y sabor, que me recordaba a unos bollos que comprábamos en Mazarrón y que era imposible de encontrar por Madrid. Bueno pues estas tortas, a pesar de no llevar los mismos ingredientes tienen esa textura que me vuelve loca, además de un sabor bien auténtico. 

Estas son las recetas que me gusta descubrir, saborear y luego subir a Los dulces de mi vida, porque son recetas clásicas, que desde la repostería industrial no pueden aproximarse ni a su sabor ni a su calidad, son para hacer en casa. Son los bollos de toda la vida, que siempre nos traen un recuerdo de la infancia, de un verano o de una persona en concreto. Por eso sigo escribiendo cada semana, porque no quiero que se pierdan joyas así.

Tortas murcianas de naranja

Ingredientes

  • ½ kilo de harina de trigo
  • 100 gr. de azúcar
  • 125 ml. de zumo de naranja
  • La ralladura de una naranja grande
  • 125 ml. de aceite suave
  • 2 huevos
  • ½ sobre de levadura (5 gr. aprox.)
  • 1 sobre de armisen (sobre de gaseosa) en su defecto bicarbonato sódico
  • Huevo y azúcar para barnizar

Elaboración

En un bol alto ponemos los huevos, el azúcar y la ralladura de naranja, con las varillas manuales batimos bien hasta que la mezcla esté espumosa; después añadimos el zumo y el aceite, seguimos batiendo.

El sobre de armisen y la mitad del sobre de levadura se incorporan a la harina y finalmente esto se mezcla con el anterior paso.

Ya con la ayuda de las manos trabajamos la masa hasta conseguir que sea elástica y fina, tal vez necesitéis un poco más de harina, en mi caso fue muy poco lo que le añadí después, eso lo tenéis que valorar vosotros.
Tapamos el bol y lo dejamos reposar una hora en un lugar cálido. La masa no subirá pero tomará una textura más burbujeante, por decirlo de alguna manera.

Pasado ese tiempo tomamos porciones de 100-110 gramos y con las manos engrasadas en aceite vamos dando primero la forma de bola y después se aplasta un poco, como veis en la foto.

Se colocan en la bandeja del horno con su papel vegetal, dejando una buena separación entre ellas, porque tiende a expandirse.

Se barnizan con huevo batido y se espolvorea azúcar por encima.

El horno precalentado con calor arriba y abajo a 200ºC aproximadamente 30 minutos, siempre vigilando que no se quemen, por eso cada horno llevará su ritmo.

Dejar enfriar y degustar con un vaso de leche fresca, yo creo que es como mejor se aprecia la textura del bollo, dado en su mayor medida por el armisen junto con la levadura.

Conservar en un recipiente bien hermético porque tienen a endurecerse un poco, pero es normal.


 


















Gracias a Cocina en Familia por tan espectacular receta.

jueves, 2 de marzo de 2017

Pastas de té con guindas



 


Estas pastas siempre son un éxito, como cualquier pasta de té con buena mantequilla, esta es la base para que nadie se pueda resistir, una buena mantequilla y poner la cantidad que se pide, nada de andar escatimando. 

Con esta masa ya he preparado diferentes versiones, ya que cada vez le añado un ingrediente: anís en grano, chocolate negro o blanco, pasas, arándanos… esta vez guindas confitadas y también es novedad que uso la manga pastelera en vez de un corta pasta, de ahí que no repose en la nevera y sea más fácil su elaboración.
Os animo a realizar estas pastas que siempre recuerdan a buenos momentos con un café o té.

Pastas de té con guindas
 
Ingredientes

  • 1 huevo
  • 70 gr. azúcar
  • 160 gr. de mantequilla
  • 330 gr. de harina
  • 1 cucharada de postre de extracto de vainilla
  • Guindas suficientes para poner ½ en cada una de ellas

Elaboración 

Batir con las varillas manuales el huevo con el azúcar, la vainilla y la mantequilla derretida hasta que la mezcla se blanquee y esté algo espumosa.

Ahora falta añadir poco a poco la harina y ya trabajarlo con las manos.

Esta masa no debe estar dura, por eso no reposa en la nevera, meterla en la manga pastelera con la boquilla, en mi caso de 8 puntas. Con el calor de las manos ablandar la masa dentro de la manga. Para hacer la forma, poner la boquilla casi apoyando recta en el papel de la bandeja de horno y echar la masa, así saldrá con esa forma de flor o sol, aquí podéis usar la técnica que mejor os vaya.

Cortar por la mitad las guindas y colocarlas encima, yo compro guindas confitadas que no en almíbar, así te evitas que rezumen.

Se cuecen en el horno, previamente precalentado a 200ºC durante 12-15 minutos, cuando veáis que empiezan a dorarse por las esquinas.

Dejar enfriar sobre una rejilla, se conservan perfectamente en una caja de lata.

 

jueves, 23 de febrero de 2017

Bollos de aceite escaldados







Si buscáis por internet masa escaldada, suele venir una masa más tipo buñuelo o petit Choux, que se suele preparar con parte de agua y parte de aceite, en mi caso os traigo unos bollos llamados así es la región de Murcia y sólo se hace con aceite, claro está que la textura que se consigue nada tiene que ver con los bollos antes citados, se consigue más un tipo mantecado pero de consistencia máscrujiente

Se puede hacer perfectamente para Navidad, yo en mi caso sólo quería saborear un “bollo de pueblo” artesano, aromático.

Bollos de aceite escaldados

Ingredientes

  • 250 gr. harina
  • 125 gr. azúcar
  • 63 ml. de anís dulce
  • 100 ml. aceite suave
  • 1 corteza de naranja
  • 1 pizca de canela molida



Lo primero de todo será calentar el aceite con la corteza de naranja, cuando ésta empieza a tostarse se retira y se deja el aceite un par de minutos más al fuego.

En una cacerola grande tenemos la harina poco a poco vertemos el aceite muy caliente sobre la harina y con la ayuda de una espátula de madera lo vamos mezclando, con mucho cuidado de no quemarnos.

Añadimos el anís y  90 gramos del azúcar marcado antes. A partir de ahora mejor trabajar con las manos, seguramente la masa ya se habrá enfriado.

Es una masa que necesita a veces añadir un poco más de harina, en mi caso fue un puñado pequeño. Sobre una superficie lisa y enharinada podemos extenderlo con un rodillo y con un corta pasta hacer diferentes formas a la masa, o bien como en mi caso hice “croquetas”.

Se ponen en la bandeja del horno con papel vegetal, ya precalentado, con calor arriba y abajo a 180ºC alrededor de 10-15 minutos, cuando veáis que empiezan a tostarte por la base, se sacan.

En un plato se mezcla el resto de azúcar y la canela molida, cuando se han sacado los bollitos del horno y con cuidado de no quemarse mucho las manos, se empanan en este preparado y se colocan sobre una rejilla para que terminen de enfriarse.

Para su conservación una lata hermética de metal es ser la mejor opción.