jueves, 23 de abril de 2015

Papilla de Harina Tostada





Hay momentos en la vida en que te encuentras que un familiar o persona cercana por edad o enfermedad tiene problemas para masticar con normalidad y se debe controlar la deglución de sólidos con una determinada textura. 

Este es el caso que ahora se presenta en mi familia, cuando los abuelos se hacen mayores y por enfermedad no pueden comer con normalidad. Además de todo lo que conlleva un ictus que te afecta al área de lenguaje tienes que pensar ¿Qué come hoy la abuela?

Pues el domingo fue un día de esos donde sientes en primera persona que la familia es mucho más que las personas que tienes a tu alrededor, vivas,  sientes que la familia es una red que va más allá de lo físico, es una memoria, una sensación que está ahí apoyando en todo momento. 
 
Cuando mis abuelos eran pequeños no existían papillas comerciales, las madres de entonces se las tenían que ingeniar para preparar un alimento completo y rico para que sus bebés pudieran comer. En el caso de mis abuelos la papilla era de harina tostada, sencilla en ingredientes, amoroso sabor y aroma a polvorón (jijijiji así es como lo hemos denominado las nuevas generaciones al probarla).

Esta receta no la tenemos registrada en ningún lado, pero ahora que se ha necesitado la hemos obtenido. Era muy impresionante ver a mi madre la mañana del domingo estimar los ingredientes y su preparación, parecía que llevaba toda la vida haciéndola, sólo teniendo lejanos recuerdos de su abuela preparándola cuando ella era niña.

Cuando una persona está enferma y en este caso además es mayor, es muy importante trasmitir seguridad y sensación de tranquilidad, así que esta papilla cumplía dos funciones, nutrir el físico y alimentar el alma. Qué mejor qué evocar los sabores de la infancia para trasmitir amor. 

También he decir que cuando en casa la probamos, descubrimos lo rica qué está, así que no hace falta ser un bebé o estar enfermo para saborear esta receta tan antigua y sabia.
Gracias al sistema familiar por estar ahí apoyando y trasmitiendo nuestra historia.

Papilla de Harina Tostada 

Ingredientes

  • 1 litro de leche
  • 70 gr. de harina de trigo
  • 50 ml. de aceite de oliva suave
  • 150 gr. de azúcar blanca

Elaboración

Lo primero de todo será tostar y tamizar la harina, en una sartén se coloca la cantidad indicada, si la queréis más espesa añadir algo más. A fuego lento y con la ayuda de una cuchara se va calentando y después tostando, muy importante: remover constantemente para evitar que se queme. Cuando tenga un color dorado oscuro se retira, se templa y después se tamiza con un colador para evitar grumos en la papilla.

Por otro lado en un cazo se calienta el resto de ingredientes, cuando está templado se incorpora la harina ya preparada y con la ayuda de unas varillas manuales se integra bien todo. Ahora tiene que llegar a punto de ebullición. Entonces se baja un poco el fuego y se sigue removiendo al menos unos 25 minutos, hasta que la harina esté bien cocida y espese en su punto y así pueda ser digerida por estómagos delicados.

Ya tenemos nuestra papilla de harina tostada preparada para dar mimos y alimentar.

 



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