jueves, 11 de diciembre de 2014

Yemas de Santa Teresa



Receta hecha a base de yemas de huevo y mucha historia. Son típicas de la zona de Ávila, siendo ya un regalo tradicional de quién pasa por esta turística ciudad. 

Su procedencia es algo incierta, parte de los escritos dicen que es una herencia de la gastronomía andalusí y la otra parte habla de una creación del Convento de igual nombre de la zona.
A nivel legal se tiene constancia que ya en 1860 se comercializaba bajo este nombre en una de las pastelerías más antiguas de Ávila: “Flor de Castilla”, ya saber de quien fue la idea es cuestión de opiniones.

Este dulce no es para todos los gustos, hay amantes de las Yemas de Santa Teresa y personas que no consienten ni darle un bocado a una. Yo me incluyo en el segundo grupo jejejeje, como dije hace poco en la entrada del Tocinillo de Cielo... soy poco fan del sabor intenso de la yema. Pero he de decir a mi favor que probé una ellas, me comí una pequeñita y debo reconocer su mérito.

En casa chiflan, por eso las hice y porque la semana pasada fuimos a visitar a mis tíos y primas a Segovia y nos dieron huevos auténticos de pueblo, cómo se nota la diferencia de comprarlos en una tienda en la ciudad a comer unos más puros y sanos de un pueblo en este caso segoviano jejeje.

Además de pasar un gran día en familia, los huevos y las super galletas rizadas que hacen en el horno de allí fueron las viandas que volvieron con nosotros. En breve experimentaré con unas recetas encontradas por la red, porque esas galletas me entusiasman.

Hay gente que categoriza  este dulce de navideño, yo no lo veo así, pero como queda poco tiempo, aquí os la dejo.

Yemas de Santa Teresa

Ingredientes para 14 yemas aprox.
  • 12 yemas de huevo
  • 200 gr. de azúcar blanca
  • 100 ml. de agua
  • ½ corteza de limón
  • ½ rama de canela
  • Azúcar glass para decorar
Elaboración

En un cazo se pone el azúcar, el agua, la corteza de limón y la canela, no se remueve, simplemente se deja hervir unos 5 minutos y ya sí al final con una cuchara de palo se le da unas vueltas, tiene que estar a punto de hebra. Se saca el limón y la canela, se tapa y dejamos que se enfríe. En algunos blogs dicen de dejar los dos ingredientes que se infusionen y dejen más aroma, yo preferí sacarlos antes para que no tuvieran mucho protagonismo.

También hay diferencias en la elaboración, una parte habla de verter las yemas con el almíbar todavía caliente, con el riesgo de cuajarse y otra opción más fácil, creo yo, es dejar enfriar casi del todo al almíbar y luego calentarlas ya con el huevo integrado, pero vamos por pasos.

Ya tenemos enfriándose el almíbar, separamos las claras de las yemas y estas últimas poco batidas se pasan por un colador, para homogeneizar y eliminar posibles impurezas.

Cuando el almíbar tiene ya la temperatura deseada, lo ponemos al fuego y despacito vertemos las yemas y con unas varillas manuales las integramos, es importante que no se hagan grumos ni que la temperatura sea muy alta para evitar que se cuajen antes de tiempo. Hay que conseguir una especia de bechamel, a fuego medio removeremos constantemente con las varillas hasta que la masa se vaya cuajando y llegue a separarse de las paredes del cazo o cacerola. Creo que fue entre 30 y 45 minutos, es decir, que no se hace rápido, con mucha paciencia y cariño es como se consigue la base de esta receta, no en vano es receta de convento.
Tendrá un color anaranjado y textura suave, se deja enfriar por completo, con este frío que ya va haciendo, en un par de horas estará listo.

En un plato colocáis el azúcar glass y con la ayuda de dos cucharitas vais tomando pequeñas porciones de yema, mmmm, un tamaño uva grande, como queráis vosotros vuestras Yemas de Santa Teresa. Con las manos las rebozáis en azúcar y entre vuestras palmas hacéis pequeñas bolitas. Ya sólo queda colocar cada yema en su envoltorio, que se puede comprar en cualquier supermercado y se dejan en la nevera para que tomen más sabor al menos unas horas.

Es un dulce que aguanta bien unos días o una semana en la nevera, porque además no creo que os podáis comer más de dos...qué dulces!!!!

 











La receta base y su preparación la he tomado del blog Bizcochela, Gracias!!!

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