jueves, 2 de octubre de 2014

Blinis con Posset de Limón y Mango Caramelizado



 
El pasado viernes empecé el fin de senama sin horno, se habían fundido un par de resistencias, así que pensé, toca postre sin horneado, un buen momento para presentar los blinis, unos sencillos discos de masa tipo tortitas ideal para salados, por ejemplo con salmón ahumado, pero que también en dulce resultan muy ricos. ¿Pero con qué puedo presentarlo? No quiero queso crema, ni chocolate… así me pasé el viernes tarde, a la cabeza sólo me venía una idea, quiero una nata de limón, sencilla y natural. Bueno pues cuando llegué a casa me puse a mirar un libro de Michel Roux abrí por la página 85 y allí estaba: el Posset de limón, sólo nata, zumo de limón y azúcar, asombrada me quedé, no sabía de ese postre y de entre todos los libros de repostería que tengo en casa lo encontré. Todo un descubrimiento y altamente recomendable para principiantes en la repostería. 

Si investigas por Internet dicen que el Posset es una bebida medieval  inglesa de leche hervida donde incorporaban otros ingredientes como cerveza, vino o huevos… la verdad es que esta vez me quedo un poco extrañada de su historia porque no este postre no es bebible. El mango caramelizado fue otra idea extraída de Internet y me pareció que si podía resultar muy rico el contraste.

Resultado: el postre del domingo fue espectacular, cada postre, porque realmente son tres recetas diferentes están buenísimas por sí solas y en unión… ufff!!! Ni os digo!!! Ideal para una merienda con amigos o hasta para un desayuno de fin de semana, sabores naturales y nada de colorantes, perfecta para entrar en el recetario de Los dulces de mi vida.

Blinis con Posset de Limón y Mango Caramelizado

Ingredientes

Para el Posset de Limón


  • 500 grs. de nata para montar de 30-35% de grasa
  • 125 grs. de azúcar blanca
  • 50 grs. de zumo de limón
  • Ralladura de un limón

Para el mango caramelizado


  • 1 mango grande y durito
  • 50 grs. de azúcar blanca

Para los blinis (12 unidades aprox.)

  • 1 yogurt natural
  • La medida del yogurt en harina de trigo
  • 1 huevo
  • 1/3 de cucharita de las de café de bicarbonato sódico
Elaboración 

Empezamos con el Posset, se realiza en poco tiempo pero es interesante poder hacerlo por lo menos el día de antes para que cuaje tranquilamente en la nevera. 

En un cazo se vierte los 500 grs. de nata para montar, la ralladura de limón y el azúcar destinado a esta receta, con una cuchara se va removiendo a un fuego lento, no debe llegar a hervir, cuando veáis que empieza a crearse esa espumilla característica de los lácteos al calentarse en el borde del cazo, aguantáis así un par de minutos y lo retiráis del fuego. Sin parar de remover vertéis el zumo en hilo y seguís removiendo para integrarlo bien, entonces empezará a ponerse un poco cremosa la mezcla. Aquí hay dos caminos, sino os gusta encontraros la ralladura de limón, deberíais colarlo y dejarlo enfriar ya en los recipientes de presentación, si como en mi caso, que me gusta encontrarme los trocitos de cáscara, simplemente lo vertéis en su recipiente y dejáis que se enfríe un par de horas a temperatura ambiente y luego lo metéis en la nevera hasta el día siguiente para que tome la consistencia de yogur griego o islandés.

Caramelizar el mango es muy sencillo, lo peláis y cortáis en dados, lo colocáis en una sartén o cazo alto con el azúcar y a un fuego medio durante unos 20 minutos más o menos lo tenéis sin parar de remover. Al principio sacará mucho jugo pero poco a poco lo evaporará y empezará a crearse una confitura muy sabrosa, antes de que empiece a pegarse o quemarse, lo apagáis y dejáis enfriar.
 
Por último quedan los blinis, hay que decir que están más ricos recientes y un punto calientes, pero si no tenéis tiempo, con que los hagáis un ratito antes es suficiente.

Mezcláis todos sus ingredientes y con unas varillas manuales lo batís, en una sartén engrasada levemente en mantequilla vais vertiendo pequeñas cantidades (de entre 6-8 centímetros de diámetro) para hacerlas a la plancha por los dos lados, darle la vuelta con la ayuda de una pequeña espátula. Si alguna vez habéis hecho tortitas o crepes es seguir el mismo procedimiento. Cuando están doradas por los dos lados, sacar de la sartén y reservar.

Ya tenéis toda la receta, bueno recetas, sencillas y bastante rápidas, ideales para sorprender a vuestros comensales en futuras reuniones gastronómicas.
 
Hasta la próxima semana.

 

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