jueves, 20 de febrero de 2014

Chai Latte



Chai latte, chai tea, chai malasia… diferentes nombres para una misma bebida, yo en mi caso simplemente lo llamo Chai y es una de mis infusiones preferidas sobre todo para invierno. Ideal para esta época del año, porque como dice mi acupuntora, estas especias encienden el triple calentador que todos llevamos dentro, por ello el Chai es una gran bebida para entrar en calor y sentirse arropada desde dentro.

Es verdad que ahora algunas marcas de infusiones han sacado sus preparados de chai, pero en este sentido yo soy más nostálgica y sigo haciéndolo de manera artesanal. Puedes preparar  de una vez un litro y así tener para unos cuantos días, en la nevera aguanta muy bien. En la receta original se cuece a la vez las hojas de té negro, para mí este proceso le da demasiado sabor, así que yo lo elaboro sin el té y luego se lo añado cuando lo voy a tomar.

Su historia no es muy antigua, parece ser que durante la invasión inglesa en tierras indias propagaron y promovieron el cultivo y consumo del té. De hecho hay constancia que la Asociación del Té de la India del siglo XX “alentó” a las minas y fábricas textiles a dar descansos a sus trabajadores donde se incluyese té negro.

Hay muchas variedades de Chai Malasia según la zona del propio país de origen, yo sigo la receta que se prepara de manera más generalizada, pero es verdad que al oeste del país añaden ingredientes como la almendra o el azafrán.

Os invito a que conozcáis y saboreéis en lo que nos queda de invierno una taza o más de este maravilloso brebaje.  
Chai Latte

Ingredientes

  • ½ litro de leche entera o de soja
  • 1 rama de canela
  • 5 semillas de cardamomo
  • 2 clavos de olor
  • 1 cucharadita de las de café de jengibre molido
  • 1 cucharadita de las de café de pimienta negra
  • 1 cucharadita de las de café de anís en grano
  • Azúcar al gusto
  • Té negro al gusto

Elaboración 

En el ½ litro de leche se echa la rama de canela,  las semillas de cardamomo (un poco majadas), los clavos de olor,  la pimienta negra (pueden ser bolitas o molidas, yo siempre elijo la segunda opción) y el anís, se lleva a ebullición estando atentos, porque puede rebosar o quemarse durante la cocción. Remover con una cuchara de madera y dejar que cueca al menos 15-20 minutos.  Podéis ir probándolo y corrigiendo el sabor, yo prefiero los sabores intensos así que suelo añadir luego más cantidad, pero eso ya va en gustos.

Si se va a tomar en el momento, incorporar el té en bruto o bolsitas, preferiblemente té negro y dejarlo que tome su sabor, si lo hacéis para conservarlo por unos días, yo recomiendo que lo dejéis enfriar y que lo guardéis en una botella de cristal con las semillas para que tome más sabor y el día en que lo vayáis a consumir ya colarlo y hacer el té. ¿El azúcar? Añadirlo al gusto como cualquier infusión o café.

Hasta la próxima semana!!!





2 comentarios:

  1. ay que rico!
    Un saludo,
    http://cocinaconann.blogspot.com.es/

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  2. No conocía esta bebida, pero por los ingredientes tiene que estar muy buena, probaré a hacerla.
    Besos.

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