viernes, 29 de marzo de 2013

Mona de Pascua

¿Cuál es el origen de este dulce? Tenemos una opción griega que lo llama “Munus” que en griego significa “regalo” y por otro lado la opción árabe que lo denomina “Munna” y era un presente que hacían a sus señores. Se llame de una manera o de otra, lo que tenemos claro es que es un regalo. Y en nuestra cultura es típico que los padrinos lo regalen sus ahijado/as en el Día de Pascua.

Típico dulce de la zona mediterránea que en estos días invade los anaqueles de las pastelerías.  Las Monas de Pascua tienen muchas formas e ingredientes, han evolucionado y en muchos lugares han incorporado huevos de chocolate como alternativa a los duros. Yo he elegido la más tradicional, con su huevo duro en el centro.

Me he adelantado un poquito al lunes de Pascua, de hecho este miércoles pasado, después de hacer doblete en el trabajo y cenar, llegué a casa más despejada que una lechuza, así que me puse a prepararla y así para el jueves tenía poco que hacer. Hasta me dio tiempo a ver una película muy interesante y dormir jejejeje lo que hace no tener sueño.

La receta la tomé de un blog donde decía que era de tradición familiar, la pena es que no me acuerdo de quién era y no puedo mencionarla. Si en algún momento la vuelvo a encontrar os lo diré.

Poco más que decir de este dulce que en mi caso cierra esta Semana Santa repostera, que disfrutéis de estos días y nos vemos la semana que viene!!!

Mona de Pascua

Ingredientes

Para la masa madre
  • 70 grs. de agua
  • 10 grs. de levadura fresca
  • 1 cucharada sopera de azúcar
  • 139 grs. de harina de fuerza

Para la masa normal
  • 500 grs. de harina
  • 110 grs. de azúcar blanca
  • 100 grs. de leche
  • 100 grs. de aceite de oliva suave
  • La cáscara de un limón
  • 3 huevos
  • 10 grs. de levadura fresca
  • 1 cucharada de anís en grano
  • 1 cucharita de las de postre de piel de naranja molida

Para la decoración
  • 1 huevo duro por cada mona
  • 1 huevo batido para darle brillo
  • Azúcar blanca

Elaboración
 
El primer paso es freír en el aceite la cáscara de limón, hay que vigilar que no se queme para que el aceite sólo conserve el aroma al cítrico y no la sensación de aceite usado. Cuando la cáscara está dorada, apagar el fuego y dejarlo enfriar.
El segundo paso es preparar la masa madre,  en una fuente se vierte la harina de fuerza y el azúcar. Por otro lado se disuelve la levadura en el agua templada, cuando está totalmente diluida se mezcla con el resto de ingredientes. Se hace una bola que no tiene que estar pegajosa y la introducimos en un recipiente con agua caliente. Por temas de gravedad ésta caerá al fondo, pero poco a poco se hinchará y subirá a la superficie, señal de que ya la podemos usar.
En un recipiente grande colocamos toda la harina y en el centro la levadura en trocitos pequeños, la leche, el azúcar, los huevos ligeramente batidos, el aceite frío y sin cáscara y la masa madre. Se amasa con las manos enérgicamente hasta conseguir una bola, si se nos pega a las manos se puede añadir un poco de harina y se coloca en un recipiente engrasado. En este estado pasará toda la noche, tapada y resguardada del frío, la levadura fermentará y aumentara su tamaño al doble o más.
Al día siguiente se vuelve a trabajar la masa para sacarle el aire extra y se divide en tantas monas como se vayan hacer. Con estas cantidades he hecho una pequeña y una grande.
Llega el momento de innovar y de mi cosecha propia he añadido la cáscara de naranja y el anís, la receta original no lo llevaba, pero no me he podido resistir jejejeje. Se colocan ya en forma de mona sobre el papel vegetal y se adorna con un huevo previamente cocido.

Se vuelven a dejar que reposen y aumenten su tamaño, lo mejor es buscar un lugar de la casa que sea especialmente calentito y dejarlas allí tapadas. Como una hora y media después se barnizan con huevo batido y se espolvorea azúcar por encima. Se utiliza la misma técnica que en los roscones de reyes, sobre el azúcar echamos unas gotitas de agua y vemos que la textura se aterrona, si echaramos sobre la masa el azúcar tal cual sólo conseguiríamos una costra dulce y no un azúcar consistente y aterronado.

En el horno, previamente calentado, estarán cada una 30 minutos a 180ºC, con el calor arriba y abajo, cuando estén hechas dejar enfriar sobre una rejilla para evitar humedad.

Espero que os guste!!!
 
 

8 comentarios:

  1. Que mona esa mona y valga la redundancia, y parece muy muy esponjosa

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    1. Jajajajaja yo pensé lo mismo!!! Si la verdad es que quedó muy esponjosa, siempre gracias a la levadura fresca, claro.

      Gracias por quedarte por aquí y BIENVENIDO/A

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  2. Hola! He descubierto tu blog por casualidad y como me gustan mucho los dulces por aquí me quedo. Besos

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    1. Pues encantada de tenerte por aquí SofyLeon!!!! Nos vemos!!!
      Muaa

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  3. me encanta tienes dulces tradicionales, graciiiias, esta receta me recuerda a la larpeira jo que buena, me quedo por aquí, un saludo
    http://hechoenlapropiete.blogspot.com.es/

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    1. Gracias a tí por venir y quedarte!!!! Larpeira??? No se que es??? Pero lo investigaré!!!!
      Nos vemos!!!
      Un dulce saludo!!!

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  4. me encanta tu blog... por supuesto me quedo!!!! un beso!!!!

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    1. Pues me alegro mucho!!! En cuanto haga tus magdalenas de mango te lo cuento ;)
      Mua

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