lunes, 2 de abril de 2012

Torrijas de Vino

Con la Semana Santa llegan las… TORRIJAS, en todas las casas se hacen por kilos, se comen, se reparten, se compite por ver cuál es la más rica y al final todo el mundo queda harto de torrijas, claro,  hasta el año siguiente. Es una receta cíclica, año tras año siempre aparece. Personalmente no soy fan de este dulce, pero me resultaba extraño no hacer mención en un blog de dulces, así que aquí dejo la receta familiar. Eso sí, este año hice un descubrimiento: “Torrijas de Vino”, éstas sí me gustan y seguramente repetiré el año que viene. Jejejeje así somos!!!

Tengo que decir que para elaborar esta receta fui alumna y no maestra, el sábado por la tarde mi madre me enseñó su manera y hacerlas y debo decir qué fue un placer cocinar más mujeres juntas, se crea una energía muy de tribu… Gracias por tan lindo rato!!!
Torrijas de vino

Ingredientes:

Para el vino:
  • 1 litro de vino blanco de mesa
  • 250 grs. de azúcar blanca
  • La cáscara de 1 limón
  • 1 ramita de canela

Para las torrijas:
  • 1 barra de pan duro
  • 2 huevos
  • 1 vaso de los de agua de  azúcar
  • 2 cucharadas soperas de canela molida
  • Aceite de oliva
  • La cáscara de 1 naranja
Elaboración

En un cazo se coloca el vino, la ramita de canela y el azúcar, se remueve con una cuchara de palo a fuego lento, hasta que se disuelva el azúcar y al probarlo se note que el alcohol del vino se ha evaporado y sólo queda el aroma a limonada de verano, que hierva unos cinco minutos. Dejar enfriar.

Tomar el pan y hacer rebanadas, aquí quiero declarar mi defensa a realizar las torrijas con pan duro, ya que la receta en sus inicios era pasa eso: gastar el pan duro. Las rebanadas deben ser de entre 2 y 3 centímetros, ladeando un poco el corte para hacerlas más alargadas.

Ir calentando el aceite en una sartén y freír la cáscara de naranja, y os preguntaréis de donde me he sacado este truco verdad?? Pues mi madre me dijo que su abuela siempre que freía torrijas o rosquillas echaba una cáscara de naranja con dos intenciones: 1) restar el sabor intenso del aceite y 2) aromatizar el dulce con la esencia de naranja que desprende la cáscara al freírla. Este toque me dio alegría, de repente era como si mi bisabuela materna me estuviera trasmitiendo este mensaje desde otra dimensión, a partir de ahora será uno de mis trucos en la cocina.

Mientras colocamos en hilera los siguientes platos: fuente con las rebanadas del pan, fuente con el vino ya frío, plato con los huevos batidos, la sartén al fuego, fuente con el azúcar y la canela mezclados y finalmente la bandeja donde irán las torrijas, vamos, que necesitas una mega encimera para tanto plato jejejeje, la verdad es que para realizar este dulce es importante el orden y la rapidez. Una vez todo preparado se hace:
  1. Tomar la rebanada de pan con las pinzas de freír.
  2. Introducir en el vino hasta que empape.
  3. Pasar por el huevo batido.
  4. Colocar en la sartén y freír, ahí cada uno le dará el punto de color que le gusta: más blanquito o tostadito. Ah! Otra cosa importante además de la rapidez es la temperatura del aceite, controlarlo muy bien para que no se queme y si hacéis muchas tendréis que cambiar el aceite.
  5. Sacar la torrija y colocarla en la fuente del azúcar y la canela, rebozarla por todos los lados para que quede cubierta del preparado y… a la bandeja final!!!
Como veis si esta receta se hace entre dos es más fácil, una de las personas puede hacer los tres primeros pasos y la otra persona el resto, así  se mecaniza el proceso y no resulta tan aparatoso.

Bueno pues con esta receta ya damos por iniciado el periodo vacacional... A disfrutarlo!!!

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