jueves, 27 de febrero de 2014

Tarta Escandinava de Manzana





Ya se nos va acabando febrero, un mes muy internacional en cuanto a las recetas que han pasado por el blog como habéis podido comprobar, empezamos en la zona de Austria y Alemania con el Apfelstrudel, saltamos a EEUU para probar los Bagels y de ahí al oriente a tomar un buen Chai Latte, pues ahora volvemos a Europa para degustar otro dulce donde el protagonista es la manzana. Esta vez viajamos hasta Escandinavia, esa región que está muy al norte y comprende los países de Noruega, Suecia y Dinamarca. 


Hay muchos postres donde la manzana juega un papel importante, protagonista y lo hace con razón, es un ingrediente que se entrelaza de maravilla con el resto, proporciona tanta jugosidad y aroma que es normal que por cada país haya una tarta típica de manzana y casi tendría que haber también una por cada ciudad!!!


Si tuviera que hacer un top ten de las tartas de manzana… para mi gusto estaría por debajo del Apple pie y por encima del Apfelstrudel, ah!!!!  Sin olvidarnos de la Tatin que anda riñendo por el primer puesto.


De esta tarta….REPITO!!!!


Tarta Escandinava de Manzana


  • 1 kg. de manzanas golden
  • 3 cucharadas de harina
  • 140 gr. azúcar blanca
  • 1 pizca de sal
  • 1 huevo
  • 1 cucharita de las del café de vainilla en polvo
  • 200gr. de nata de cocina

Para el crumble

  • 80 gr. de harina
  • 90 gr. de mantequilla fría
  • 35 gr. de azúcar moreno
  • 1 cucharita de las de café de canela en polvo


Elaboración

Mezclar en un bol grande la harina, el azúcar y la sal. Lavar, pelar, descorazonar y picar en trozos pequeños las manzanas, agregarlas al bol donde están los otros ingredientes y remover. En un plato aparte se bate el huevo con la vainilla, cuando está en su punto añadir a la mezcla anterior y volver a remover, por último añadir la nata e integrar al resto de ingredientes.

Con un poco de mantequilla engrasar el molde donde se vaya a hornear, acto seguido colocar el relleno que hemos hecho y llevarlo al horno (previamente precalentado) durante 40 minutos a 180ºC con el calor abajo y los últimos 15 minutos también arriba.

Mientras se cuece la tarta hacemos el crumble, se trocea la mantequilla fría en dados finos y se mezcla con la harina,  tenemos que conseguir una textura de miga suelta, ahora añadir el azúcar y la canela y seguir amasando, si os saliera una masa compacta no pasa nada, luego en el horno tomará su punto crujiente. Pasados los 40 minutos de cocción, sacamos la tarta, lo cubrimos con el crumble y ahora lo volvemos a meter en el horno por 15 minutos más o hasta que veáis que se ha hecho una costra dorada.

Dejar enfriar para consumir, de hecho si la hacéis de un día para otro tomará más sabor. 






jueves, 20 de febrero de 2014

Chai Latte



Chai latte, chai tea, chai malasia… diferentes nombres para una misma bebida, yo en mi caso simplemente lo llamo Chai y es una de mis infusiones preferidas sobre todo para invierno. Ideal para esta época del año, porque como dice mi acupuntora, estas especias encienden el triple calentador que todos llevamos dentro, por ello el Chai es una gran bebida para entrar en calor y sentirse arropada desde dentro.

Es verdad que ahora algunas marcas de infusiones han sacado sus preparados de chai, pero en este sentido yo soy más nostálgica y sigo haciéndolo de manera artesanal. Puedes preparar  de una vez un litro y así tener para unos cuantos días, en la nevera aguanta muy bien. En la receta original se cuece a la vez las hojas de té negro, para mí este proceso le da demasiado sabor, así que yo lo elaboro sin el té y luego se lo añado cuando lo voy a tomar.

Su historia no es muy antigua, parece ser que durante la invasión inglesa en tierras indias propagaron y promovieron el cultivo y consumo del té. De hecho hay constancia que la Asociación del Té de la India del siglo XX “alentó” a las minas y fábricas textiles a dar descansos a sus trabajadores donde se incluyese té negro.

Hay muchas variedades de Chai Malasia según la zona del propio país de origen, yo sigo la receta que se prepara de manera más generalizada, pero es verdad que al oeste del país añaden ingredientes como la almendra o el azafrán.

Os invito a que conozcáis y saboreéis en lo que nos queda de invierno una taza o más de este maravilloso brebaje.  
Chai Latte

Ingredientes

  • ½ litro de leche entera o de soja
  • 1 rama de canela
  • 5 semillas de cardamomo
  • 2 clavos de olor
  • 1 cucharadita de las de café de jengibre molido
  • 1 cucharadita de las de café de pimienta negra
  • 1 cucharadita de las de café de anís en grano
  • Azúcar al gusto
  • Té negro al gusto

Elaboración 

En el ½ litro de leche se echa la rama de canela,  las semillas de cardamomo (un poco majadas), los clavos de olor,  la pimienta negra (pueden ser bolitas o molidas, yo siempre elijo la segunda opción) y el anís, se lleva a ebullición estando atentos, porque puede rebosar o quemarse durante la cocción. Remover con una cuchara de madera y dejar que cueca al menos 15-20 minutos.  Podéis ir probándolo y corrigiendo el sabor, yo prefiero los sabores intensos así que suelo añadir luego más cantidad, pero eso ya va en gustos.

Si se va a tomar en el momento, incorporar el té en bruto o bolsitas, preferiblemente té negro y dejarlo que tome su sabor, si lo hacéis para conservarlo por unos días, yo recomiendo que lo dejéis enfriar y que lo guardéis en una botella de cristal con las semillas para que tome más sabor y el día en que lo vayáis a consumir ya colarlo y hacer el té. ¿El azúcar? Añadirlo al gusto como cualquier infusión o café.

Hasta la próxima semana!!!





jueves, 13 de febrero de 2014

Bagels



Todas las personas que conozco que han viajado a EEUU sobre todo a New York vienen enamorados de estos panes, parece ser que en dulce o salado  es un bollon muy extendido por aquellas tierras, ya que por estas es difícil encontrarlos, su precio es elevado y su sabor no llega a ser como los de allí, trasmito palabras textuales porque yo no he viajado, aún, a EEUU y no puedo decirlo en primera persona.

Si entramos en su historia vemos que nació en Cracovia, Polonia a mediados del siglo XVI, de hecho en el “Reglamento de la Comunidad de Cracovia” en  1610 declaraba que se debería dar como regalo un bagel a la mujer que pariese.  Hasta principios del siglo XVII se convirtió en una parte fundamental de la dieta polaca. A mediados del siglo XIX se extendió su consumo entre la comunidad judía, sobre todo desde que las panaderías londinenses las comercializaran y posteriormente emigraran a EEUU.

Lo más curioso de este bollo es su elaboración, antes de pasar por el horno tiene un paso por la plancha y otro por una olla con agua hirviendo, la verdad es que su procedimiento es un tanto curioso, pero luego el resultado es proporcional. Tanto para dulce como salado es un buen aliado de desayunos y cenas. Su decoración más típica es con sésamo o semillas de amapola, pero con otras semillas como las pipas de girasol o avena también quedan bien. Aquí os presento esta receta centenaria que me imagino que habrá sido básica en la alimentación de innumerables personas.
Bagels

Ingredientes (para nueve unidades)

  • 250 gr. de agua tibia
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva
  • 375 gr. de harina de fuerza
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de levadura seca granulada
  • 1 clara de huevo
  • Semillas para decorar

Elaboración

En un bol de paredes altas mezcla los ingredientes secos: la harina, 1 cucharada de azúcar, la sal y la levadura, remueve y seguidamente vierte el aceite y el agua templada y amasa al menos unos diez minutos, hasta que sea una masa homogénea y elástica, colócalo en un recipiente engrasado, tápalo con un paño y déjalo fermentar en un lugar cálido de la casa unos 45 minutos.


Pasado ese tiempo vuelve amasarlo para extraerle el aire y dale otra fermentación de 10 minutos tapado con el paño. Divide en nueve porciones y dale la forma redondeada y con el dedo haz un agujero en el centro. Debe ser de unos 4 centímetros porque luego con el resto del procedimiento se hará más pequeño el agujero. Ya sólo queda el último reposo de 20 minutos.



Calienta una plancha o sartén gruesa y pasa a los bagels por ella unos dos minutos por cada lado, evitando que se tuesten. Ahora en litro y medio de agua, añade la otra cucharada de azúcar y  lleva a ebullición. Cuécelos unos 7 minutos dándole la vuelta a la mitad de tiempo. Cuando los saques de la olla hazlo con la espumadera y sécalos con papel de cocina con cuidado de que no se queden pegados;  déjalos sobre un papel vegetal en la bandeja del horno.

Con un pincel de cocina barniza a los bagel y decora con las semillas elegidas, sólo falta introducirlos al horno precalentado durante  30 minutos a 190ºC, deben tomar un color tostado.
Para consumirlos es mejor fríos y como digo se pueden rellenar de dulce: mantequilla y mermelada o salados: queso crema y salmón ahumado… aquí ya entra en juego vuestra imaginación.














Fuente de la receta: “Directo al paladar"

jueves, 6 de febrero de 2014

Apfelstrudel o Strudel de Manzana


Llevaba tiempo con ganas de hacer un Apfelstrudel, pero nunca veía el momento, ya por fin este pasado domingo me puse a ello y salió espectacular. Me encanta ese sabor a manzana con toques ácidos, que también tiene el Apple pie y se aleja bastante del sabor de tarta de manzana tradicional que siempre se ha comido aquí.

El Apfelstrudel o strudel de manzana es típico en la cocina austriaca y la zona sur de Alemania, en internet hay muchas versiones de sus verdaderos orígenes: bizantina, armenia, turca, árabe…. Creo que no hace falta etiquetarlo, simplemente se creó una receta con productos básicos de la tierra, que ha perdurado en el tiempo por su sabor.

También he leído que la capa de masa debe ser tan fina que se debería leer un periódico a través de ella, eso dicen los expertos pasteleros, si es verdad que cuanto más fina la masa, más crujiente será y ligará muy bien con el relleno.

Hubo un proceso que me pareció muy curioso, introducir pan rallado al relleno, es una forma original de darle cuerpo, creo que lo usaré en otras ocasiones.
Postre sencillo y bastante rápido de hacer con el que podéis sorprender a vuestros comensales más especiales, ah! Una recomendación, acompañar esta tarta de una buena nata montada o crema pastelera, es el complemento ideal.
Apfelstrudel o Strudel de Manzana
Ingredientes
Para la masa
  • 250 gr. de harina
  • 10 gr. de aceite de oliva suave
  • 5 gr. de vinagre
  • 1 huevo
  • 70 ml de agua templada
  • 1 pizca de sal
Para el relleno
  • 1 kg de manzanas verdes
  • 120 gr. de pan rallado
  • 40 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de pasas sin pepitas
  • 30 ml. de brandy
  • 1 cucharadita de las de café de canela molida
  • 70 gr. de azúcar moreno
Para decorar
  • Mantequilla
  • Azúcar glass

Elaboración
Lo primero será colocar en una sartén la mantequilla y derretirla, entonces vertéis el pan rallado y removéis con una cuchara de madera hasta que se dore. Se deja enfriar. También podéis hacer ahora el paso de hidratar las pasas con el brandy, para que así vayan tomando  sabor.

Para hacer la masa, colocáis todos los ingredientes en un bol de paredes altas y lo mezcláis, el amasado de ser de unos 10 minutos, su textura es un poco seca y al principio cuesta pero en cuestión de minutos veréis que se vuelve elástica y fuerte. Se deja reposar  untada en un poco de aceite unos 30 minutos en un lugar cálido.

Es hora de preparar el resto del relleno, descorazonar, pelar y partir muy finitas a las manzanas, mezclarlas con las pasas hidratadas en brandy, la canela y el azúcar.

Pasado el tiempo de reposo, tomáis la masa y la extendéis con ayuda de un rodillo sobre una superficie lisa y enharinada, intentar que sea lo más fina posible y rectangular. Con mucho cuidado colocar la masa ya estirada sobre un trapo de cocina, que será quien nos ayude a dar la forma al strudel. Ahora derretís un poco de mantequilla y con ayuda de un pincel de cocina untáis una capa sobre la masa, acto seguido repartís el pan rallado dejando unos dos centímetros alrededor de los bordes sin rellenar.

Sobre el pan rallado colocáis el relleno de las manzanas y ahora con la ayuda del trapo vais envolviéndolo sobre sí mismo, los extremos tenéis que doblar la masa hacia dentro para que el relleno no se salga. Cuando habéis terminado de enrollarlo lo colocáis sobre un papel vegetal con el cierre hacia abajo, e introducís en el horno (previamente precalentado)  a 190ºC durante 45 minutos, la masa debe quedar tostada.

Ya sólo queda decorar con azúcar glass por encima, para comerlo puede ser templado o frío y como dije antes, le queda genial acompañarlo de nata o crema o las dos!!!!