jueves, 30 de enero de 2014

Napolitanas de Chocolate y Crema Pastelera




Hace unas entradas hablaba sobre el hojaldre y la paciencia en su elaboración, bueno pues hoy os presento la receta que casi acaba con la mía, y lo digo literalmente porque estuve a punto de tirarla a la basura en su última fermentación. Además de ser más merienda que postre me pareció interminable, pero aun así aquí os la pongo porque el resultado es… indescriptible, el hojaldre elevado a la máxima potencia de perfección. Merece la pena hacer todos los pasos si te aseguran que su textura crujiente y vaporosa va a cautivar a todos los comensales.

La receta está sacada del libro de Xavier Barriga llamado “Bollería” son las recetas clásicas que te puedes encontrar en una pastelería, yo sólo digo que si todas las recetas son tan ricas como la de las napolitanas es un libro imprescindible para la biblioteca personal de los amantes de la repostería.

Yo no me declaro muy fan de este bollo, pero claro de probarlo comprado a hacerlo casero hay una diferencia abismal. Puedo decir que es una de las recetas más sabrosas que últimamente he elaborado.
Las napolitanas son un bollo o bien relleno de chocolate o de crema pastelera, también lo he llegado a ver con compota de manzana o salado con jamón york y queso, yo hice de las dos opciones primeras  y  por encima  pueden ir sólo barnizadas, con azúcar glass o almendra fileteada… a vuestro gusto.
Sobre el nombre no os puedo ampliar  más información, sólo que casi en el resto del mundo se le llaman “Pain au chocolat” y parece que tiene un origen francés.

Napolitanas de Chocolate y Crema Pastelera

Ingredientes

  • 500 grs. harina de fuerza
  • 10 grs. sal
  • 40 grs. azúcar
  • 25 grs. mantequilla
  • 250 ml. agua
  • 25 grs. de levadura
  • 280 grs.  mantequilla (para el plegado)

Para barnizar

  • 1 huevo

Para el relleno

Elaboración

Empezamos con la preparación de la masa, juntamos todos los ingredientes secos (menos la levadura y los 280 grs. de mantequilla) en un bol alto, lo podéis amasar a mano o con  una amasadora, al menos unos 10 minutos. Ahora se diluye la levadura en el agua fría y se incorpora; ya toca el primer reposo que será de 30 minutos a temperatura ambiente.

Transcurrido este tiempo se coloca sobre una superficie plana y enharinada, con un rodillo le dais una forma rectangular, lo colocáis en una bandeja y tapado lo dejáis en la nevera al menos 2 horas.

Ya toca integrar la mantequilla y hacer los plegados tan específicos del hojaldre, para ello se crea una plancha con la mantequilla del ancho de vuestro rectángulo de masa, lo colocáis en medio y le superponéis los dos lados de la masa como si fuera un tríptico. Reposo en la nevera de 30 minutos y hacéis la misma operación de plegado pero esta vez dándole un giro a la masa de 90 grados, así se hace las “capas” hojaldradas. Otro reposo de 30 minutos, repetir la operación  y el último reposo de 1 hora.

Ya está fermentada la masa, ahora toca rellenar, si es con chocolate tomar dos filas de la tableta y colocarlas como aparece en las fotografías, con masa en medio para equilibrar con el relleno y si se hace con crema pastelera tener ésta fría y hacerla muy espesa. Colocar sólo en el centro porque con el calor del horno tenderá a ir a los bordes y si no se esparcirá por la bandeja.
Cuando ya están todas con su forma y relleno, barnizar con el huevo, colocarlas tapadas en un lugar cálido para que aumenten de tamaño, volver a barnizar y decorar si queréis con azúcar glass o almendras e introducirlas en el horno. Éste debe estar precalentado y se cocerán a 190ºC unos 14 minutos, con calor arriba y abajo.

Después de tan laborioso proceso sólo queda deleitaros con su sabor, textura, olor… Merece la pena.





martes, 28 de enero de 2014

Dos años y los que quedan por llegar


Hace ya dos años comencé en esta andadura y para celebrarlo quería compartir con vosotros unas palabras que escribí hace un tiempo y creo que reflejan a la perfección la esencia de este blog.

“Amar la cocina es amar la vida, compartir y disfrutar, abriendo la mente a otros sabores y culturas. Este es mi blog de vida, mi blog de cocina, en él voy reflejando mis creaciones o recetas que me resultan interesantes, para mí y para los míos.

Se podría escribir el blog de cocina por temas (cremas, tartas, helados…), pero yo prefiero que se escriba como una biografía, porque la vida y la cocina siempre evolucionan juntas, son creación pura.
Los libros de cocina nos dan ideas, pero nuestros cuadernos de cocina cuentan nuestras historias, donde mezclamos  recetas de nuestras abuelas, de nuestras madres, de nuestras amigas, del mundo, recetas buscadas o recetas encontradas, todas estas recetas nos hacen compartir y experimentar.

La comida es emoción,  si no como no puedo vivir, si estoy triste o contenta puedo tener más o menos hambre, en cualquier estado de animo la cocina nos acompaña, un hogar calido se construye con aromas y sabores, o sino quien no tiene un recuerdo de la infancia donde aparezca un olor especial???

Pero no nos centremos en este aspecto de la cocina, veamos todas las sensaciones que rodean a la comida: el olor, el color, la textura, el sabor…. Todo cambia, como el estado de animo de la cocinera cuando entra en la cocina y se dispone a crear.
Todo plato es una creación única, nunca salen dos platos iguales y eso es mágico, cada paso está lleno de creatividad. De ahí parte la idea de este blog, que sea un cuaderno de bitácora de una mujer que disfruta de todos los pasos de la cocina.

Qué importante es el ambiente para crear una obra de arte, una música que acompaña, una copa de vino, una luz adecuada y sobretodo un disfrute continuo de la preparación del plato.

Y por fin llega el momento, su degustación, tanto sola como en compañía comer puede ser uno de los placeres más intensos de la vida de cualquier persona. Son momentos para demostrar nuestros amor y contar historias, sueños y sentimientos. Una buena comida o cena puede ser la puerta de una gran amistad.

Queridos amigos,  adelante en este proyecto de vida”.


Ya sólo queda daros las gracias a los que estáis detrás de las pantallas y seguís semana a semana la evolución de este proyecto, a mi hermano que me ayuda con toda la parte fotográfica, sin su profesionalidad y paciencia no sería lo mismo y a mi madre por su inestimable apoyo y consejo. Gracias a todos y me incluyo a mí que disfrutamos de estos manjares.

Gracias

jueves, 23 de enero de 2014

Dulce de Madroño


Igual que existe el dulce de membrillo, elaborado a partir del fruto del árbol del mismo nombre, hoy os presento el dulce de madroño y lo llamo así y no confitura o mermelada porque su textura, sabor y color recuerda más a la carne de membrillo que a cualquier otra cosa.

El madroño además de ser un pequeño árbol o arbusto es parte del emblema de la ciudad en la que he nacido y vivo, Madrid. La famosa estatua del Oso y el Madroño  representa las armas heráldicas de la villa, ya que antiguamente era una tierra rica en estos árboles y en osos pardos que acampaban a sus anchas por sierras y campos. Luego llegó el hombre y sus ciudades y todos sabemos como terminó la historia…

Bueno pues por ser un árbol típico de Madrid, ser bonito y dar estos frutos tan ricos y coloridos hace unas semanas hemos adoptado uno!!! La verdad es que ha sido comprado, pero digo adoptado porque siento como si fuera una mascota que ha llegado a nuestras vidas. Así que cada vez que me asomo por la ventana y veo el pequeño madroño lleno de flores…me entra la misma alegría que si tuviera un cachorrillo merodeando en la terraza. Por herencia familiar también he recibido el amor y disfrute por las plantas, para mí son seres vivos que sienten y trasmiten, por eso me gusta rodearme de ellas, además creo que tengo buena mano y sino tendrías que ver mi despacho del trabajo…parece una selva. Me encanta cuidarlas en silencio, despacio y armoniosamente, a veces son la vía de escape en momentos de mucho estrés.

Si conocéis el fruto tiene muchas pequeñas semillitas que si queréis podéis pasar por un pasapurés para eliminarlas, yo no lo hice y de hecho se perciben en las fotografías, es un genial acompañamiento para un queso curado o una tostada con mantequilla.

Dulce de Madroño

Ingredientes

  • ½ kg. de madroños maduros
  • ½ litro de agua
  • 1 vaso de los de agua de azúcar blanca
  • El zumo de un limón

Elaboración

Se toman los frutos bien maduros, se lavan y se colocan  junto con el agua en una cacerola honda, además se añade el azúcar y el zumo de limón.

Se pone al fuego y dejamos que hierva hasta que haya consumido casi toda el agua, removiendo de vez en cuando con una espátula de madera. Mientras aprovechamos a ir triturándolos con dicha espátula cada vez que les damos vuelta, de esta manera es probable que no necesitemos utilizar la batidora. Dando así una mayor belleza al dulce.
Una vez frío ya sólo queda degustarlo.




jueves, 16 de enero de 2014

Tortilla de Plátano




Ya en varias ocasiones os he presentado recetas de postres que en mi vida han significado mucho, sobretodo dulces de la infancia. La entrada de hoy va por ese camino y con mucho cariño y amor os la presento.
Además es una receta que al llevar ingredientes que se suelen tener siempre en casa os sirviría perfectamente como postre de último momento y puede ser una delicia compartir su elaboración con los más pequeños, para que hagan sus primeros pinitos en la cocina: batir huevos, cortar el plátano... ya que son tareas fáciles.

Cuando era pequeña y mi madre hacía de postre esta tortilla de plátano era toda una fiesta en casa, ya podría ser un menú que te gustara más o menos, pero si sabías cómo ibas acabarlo... relamiéndote por el sabor tan rico de una tortilla dulce que mezclaba el plátano y la canela.
Sé que parece una receta curiosa, no se ven muchas tortillas dulces por aquí, así que ésta es una oportunidad para jugar con la cocina y convertir en dulce lo que suele ser salado. Es una creación de mi madre, allá a finales de los setenta tuvo esta maravillosa idea, que tras haber pasado ya unas décadas por ella sigue tan espectacular.
Hace unas semanas volvió hacerla para enseñármela, era muy gracioso ver como mi hermano y yo mirábamos extasiados, como si de un viaje en el tiempo se tratara y estuviéramos pululando por la cocina mientras ella preparaba la comida; si es verdad que no es con los mismos ojos, pues de pequeña no te paras a analizar la secuencia de pasos.
Eran otros tiempos, pero su sabor se mantiene tan exótico y delicioso como recuerdo. Para mí es muy importante añadir este dulce al recetario de “Los Dulces De Mi Vida”.
Tortilla de Plátano

Ingredientes (para cuatro comensales)

  • 1 cucharada de margarina
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 3 plátanos maduros
  •  4 huevos

Para la decoración

  •  Azúcar blanca
  • Canela en polvo
  • Brandy (si se flambea)

Elaboración
 

Se pelan y cortan a rodajas los plátanos, en una sartén se echa la margarina y se doran los plátanos, cuando están en su punto se retiran del fuego y se vierten en un bol con los huevos, se baten con una tenedor.
Ahora es el paso de cuajar la tortilla, en la misma sartén y con la grasa que han dejado los plátanos se coloca al fuego, cuando está caliente se vierte la mezcla de los huevos y plátanos y se deja que se vaya haciendo a fuego lento, con una cuchara de madera se va moviendo por la superficie, para conseguir que se vaya creando una de las caras de la tortilla y favorecer su cocción, cuando ese lado está formado con un plato o vuelve tortillas se le da la vuelta y dejamos que se cree la otra cara. Una vez cuajada la tortilla se coloca en un plato y se le espolvorea el azúcar y la canela. Está es una receta para tomar recién hecha, calentita.
Para los adultos está la opción de flambearla, para ello  calentáis en un cazo el brandy, a continuación regamos la tortilla y la prendemos fuego, el alcohol arderá y dejará ese aroma tan embriagador, recordar que siempre tenéis que flambear fuera de corrientes de aire y sobretodo de campanas extractoras encendidas, sería todo un riesgo.
Pues nada aquí os dejo otra idea para la merienda o el postre del fin de semana, seguro que os gustará.





lunes, 6 de enero de 2014

Mousse de Turrón de Almendra



 

Es probable que de estas fiestas hayan sobrado restos de turrón entre otras cosas, pues aquí os propongo una opción para darle una salida triunfal, una mousse de turrón de almendra, que sería de nosotras sin el reciclaje. En mi caso utilicé un intento fallido en mis andanzas por hacer turrón de almendra, el pobre estaba muy rico, pero lo había caramelizado poco y no tenía una forma consistente, se quedaba pegado al papel, así que lo guardé en la nevera y como postre de unos de estos días festivos resultó ser perfecto, si es que cada cosa tiene su lugar, aunque a veces nos cueste creerlo!!!
Pienso que uno de los secretos de la cocina es crear con lo que se tiene a mano, me parece que ya lo he dicho alguna vez, pero no pararé de repetirlo, esa es la magia de cocinar, por eso nunca salen dos platos iguales, son esos ingredientes de “recorte” los que hacen de una comida, un plato gourmet. Y esto se lo debo agradecer a mi gran maestra de la cocina y de la creatividad y ella a su vez, a sus antepasadas (pero esa historia ya os la he contado).
Esta receta de mousse que os presentó la aprendí hace unas semanas y estoy super contenta, porque siempre me salían muy líquidas y no había manera de que cuajaran, pero con el cambio de nata (antes usaba de cocina y ahora nata para montar) y las claras a punto de nieve me han dado la llave para conseguir esponjosas cremas, así que os la recomiendo si todavía no habéis dado con vuestra receta de mousse perfecta.

Bueno ya se acaban estas Navidades, cada vez se me pasan más rápidas, pero lo más importante: el tiempo que he disfrutado con mi familia y los momentos de éxtasis con los manjares que hemos comido. Espero que vuestras fiestas hayan sido tan amorosas como las que yo he tenido. Ahora empezamos el 2014 que seguro que estará lleno de grandes retos y sorprendentes recetas, mi deseo de día de Reyes: seguir aprendiendo y disfrutando tanto de la cocina.
 
Mousse de Turrón de Almendras

  • 200 gr. de turrón de almendras
  • 100 gr. de leche
  • 250 gr. de nata para montar
  • 3 claras de huevo
  • 3 láminas de gelatina

Elaboración

Primero convertiremos en puré el turrón de almendras, para ello lo colocaremos en un cazo con la leche y a fuego lento lo removeremos hasta integrar los dos ingredientes y licuar un poco el turrón.
En un recipiente montaremos las claras y en otro 150 gramos de la nata para montar, cuando las dos tengan la textura compacta y firme pasaremos al siguiente paso. En un cazo grande colocaremos el resto de nata y la calentaremos, mientras hidrataremos la gelatina en agua bien fría, cuando la nata esté a punto de hervir, escurrimos la gelatina y la integramos en la nata caliente, removemos con una cuchara y cuando no se vea la gelatina en la mezcla vertemos el turrón. Seguimos removiendo y con una cuchara vamos echando clara y nata montada alternándolas. Pronto la textura irá volviéndose espumosa, tenéis que estar atentos porque a lo mejor os sobra clara de huevo, en mi caso me sobró bastante, por eso en esta receta he reducido a tres claras, pero tenéis que valorar en el momento si necesitáis toda o no. Veis que tampoco he añadido azúcar, considero que con el dulzor del turrón es suficiente, lo que buscamos es algo delicado y con sabor a almendra, no a dulce.
Cuando todos los ingredientes están integrados, repartir la mousse en las copas de presentación y dejar enfriar en la nevera al menos 12 horas o podéis hacerlo de un día para otro. El resultado es un delicado broche final para estas fiestas.






jueves, 2 de enero de 2014

Stollen



En cada país hay una serie de dulces para celebrar la Navidad y tras ver uno de los dulces típicos de Italia, hoy nos trasladamos a Alemania y aprendemos a realizar un Stollen, o pan dulce de pasas y mazapán. Y con ello me doy cuenta de lo afortunados que somos en esta época pudiendo disfrutar de tanta variedad.
Buscando un poco su historia, parece que fue en 1329 cuando aparece el primer registro de su existencia, antiguamente lo llamaban Christstollen, su nombre, forma y color por el azúcar glass, pretenden asemejar a Cristo recién nacido envuelto en su toquilla. Por eso es uno de los dulces navideños por excelencia de la cocina germana.

Ya el año pasado me quedé con ganas de realizar uno, pero me faltó tiempo para ello, más tarde encontré esta receta perteneciente a una familia que vivió en 1900. En ese mismo blog había un enlace a un video, ya más actual de una pastelería que los realiza, era muy interesante ver la cantidad de “panes” que hacían por momentos, digo panes, porque cuando salían del horno y antes de que le dieran el baño de mantequilla y azúcar eso es lo que eran.
En mi caso lo he hecho lo más tradicional posible al contar con ventaja de tener un hermano viviendo en Berlín jijiji, ya que me trajo el mazapán alemán, que es más amargo que el español y el zitronat (que es limón verde confitado que ellos utilizan). Aunque sin estos ingredientes podéis confeccionarlos igualmente, con nuestro mazapán y naranja o limón confitado a vuestro antojo.

Esta masa es más rápida y fácil de hacer que otras que últimamente os he presentado, pues aunque lleva levadura en polvo no necesita reposar, de hecho un stollen es más bien una masa compacta, que no fermenta, porque entonces subiría la masa y se convertiría en algo más esponjoso como un brioche.

Primera receta del 2014, sencilla y con raíces europeas que sirve para un buen desayuno o merienda.

Stollen

Ingredientes
  • 500 gr. de harina
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 1 pizca de vainilla
  • 2 cucharadas de ron
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1/3 de cuchara de nuez moscada
  • 1/3 de cuchara de semillas de cardamomo
  • 2 huevos
  • 40 gr. de mazapán
  • 175 gr. de mantequilla
  • 250 gr. de queso quark o queso batido
  • 250 de pasas sultanas
  • 50 gr. de zitronat
  • 50 gr. de almendra en dados
  • 75 gr. de azúcar blanca
Para el glaseado
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Azúcar glass (la que se necesite)

Elaboración
En un recipiente grande ponemos la harina y la levadura, lo removemos para integrar y en medio echamos: el azúcar, las especias ya nombradas, el ron, la vainilla, el zumo de limón y los huevos, lo amasamos con las manos para conseguir una masa pegajosa; seguimos añadiendo la mantequilla a daditos y el queso batido. Si al seguir amasando sigue con una textura pegajosa, añadir más harina hasta que se os despegue de las manos.
Ya tenemos la masa lista, ahora hay que incorporar las pasas, las almendras y el zitronat, que es parte del relleno, se vuelve a amasar para repartir bien estos ingredientes. Sobre una superficie plana lo estiráis con las manos hasta conseguir un rectángulo de no más de 20 centímetros de ancho.
Ahora tomamos el mazapán y le damos forma de barrita igual de larga que la masa, la colocáis de la mitad hacía un extemo. Entonces plegáis éste sobre si mismo y le daís la vuelta, los dobleces quedarán en la parte de abajo del pan. Lo colocáis sobre la bandeja del horno y un papel vegetal y lo horneáis a 200ºC unos 40 minutos, atentos con el tiempo de cocción, ya que la receta que yo ví hablaba de 70 minutos en el horno, si yo hubierta dejado mi stollen ese tiempo tendría un trozo de carbón, por eso he rebajado a 40 minutos, pero sería bueno que estuvieráis al tanto de cómo se hornea.  Y ya sabéis que tenemos que precalentar el horno antes de meter el bollo.Se cuece durante sus 40 minutos y cuando introducís un cuchillo y sale limpio, debéis sacarlo del horno y colocarlo sobre una rejilla para que se vaya enfriando por la parte inferior.
Ponéis a calentar la mantequilla, cuando esté líquida y con ayuda de un pincel bañaís al stollen por la parte de arriba y por los lados, en el video ví que lo sumergían en un cazo de mantequilla, pero para nuestro caso que sólo es uno, con un pincel podemos perfectamente cubrirlo, eso sí ser generosos en la cobertura, rápidamente espolvoreamos bien de azúcar glass, mientras la mantequilla no se ha enfriado y así conseguiremos que se adhiera mejor al pan y no se caiga.
Se deja enfriar por completo y se sirve a rebanadas, creo que su sabor aumenta de un día para otro, el resultado os va a encantar.










Fuente: blog.elcorreo.com/cuadernosdelcairo