jueves, 28 de noviembre de 2013

Maamoul o Pastas Árabes Rellenas de Higos




Dentro de la extensa repostería que nos encontramos en el mundo árabe, la receta que hoy os traigo es mi favorita, los maamouls. Ideal para acompañar un rico té con hierbabuena y de dulzura no excesiva.
Recuerdo en los años noventa que se empezaron a poner de moda las pastelerías árabes, y en especial recuerdo una que había en la Calle Montera… siempre que entraba elegía un maamoul de pasta de higo, dependiendo de la zona su relleno puede ser de higo, dátiles u otros frutos secos.
Su característica es la delicadeza de la masa hecha a base de mantequilla con el contraste del relleno, en este caso hecho a base de higo triturado.
Cuando descubrí esta receta, también descubrí sus moldes que en varios blogs ya he visto, pero me ha sido imposible encontrar. Yo lo hice de manera artesana, con un cazito para darle la forma ahuevada y con un palillo chino la decoración.
Es una receta que necesita tiempo, ya que hay que hacer uno a uno, por eso es perfecto hacerlo en grupo. Cuando estaba en mi casa preparándolas me imaginaba un grupo de mujeres (madres, hijas, tías, primas…) todas colaborando y con mucho amor y alegría… así lo sentía. Suelen ser dulces que se hacen para celebraciones, así que no debo ir muy desencaminada en la idea de hacerlas en familia.
Otra semana más os invito a meteros en la cocina, esta vez con compañía y realizar esta deliciosa receta.

Maamoul o Pastas Árabes Rellenas de Higo

Ingredientes para la masa
  • 460 gr. de harina
  • 250 grs. de mantequilla
  • 2 yemas de huevo
  • 60 gr. azúcar glass
  • 1/3 cucharadita de las de moka de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de vainilla en polvo

Para el relleno
  • Agua
  • 300gr. de higos turcos
  • 1 cucharadita de agua a azahar
  • 1 cucharadita de canela

Elaboración 
La noche de antes trocear los higos turcos y cubrirlos casi por completo con el agua, la canela y el azahar. He elegido esta variedad de higos, los turcos, porque son muy jugosos y no llevan harina por fuera, en cualquier tienda de frutos secos tienen diferentes tipos de higos y ésta suele ser muy común de encontrar. Se dejan tapados en un recipiente para que se hidraten y tomen el aroma deseado.
A la mañana siguiente se trituran con el jugo que han soltado, si fuera mucha agua retirar un poco antes de pasarles la batidora y reservar.
Para realizar la masa dispondremos de la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar, las yemas de huevo y la vainilla, se mezcla bien con las manos y seguidamente se añade la harina con el bicarbonato incorporado. Tiene que quedar una masa homogénea y suelta, es decir, que no esté pegajosa, tal vez tengáis que añadir un poco más de harina, así que no dejéis el paquete muy lejos por si necesitáis. Cuando la masa se despega de las manos y tiene dicha consistencia se la deja reposar unos 15 minutos.
Ahora toca sentarse en la mesa de cocina, con una infusión y buena música porque llega la parte más tranquila y laboriosa, hacer las pastas.
Primer paso, tomar una bolita de la masa del tamaño de una nuez o un poco más grande y con el dedo hacerle un agujerito hasta el centro. 
Segundo paso, con un cucharita se toma un poco de relleno de higo y se coloca en el interior, sin llegar a rebosar, porque necesitamos parte de esa masa para cerrar la bolita. Si queda un poco justa de cantidad podeís hacerle un “parche” con más masa y cerrar la parte de abajo.
Tercer paso introducir la bolita rellena en el molde de maamoul (son como una cuchara de madera con muescas para hacer la decoración) o en un pequeño cazito o cuenco como hice en mi caso al no tener el molde, lo tenéis que forrar con un poco de papel film de cocina para facilitar luego su extracción. Presionáis con cuidado de no reventar la pasta hasta que tenga la forma deseada. 
Cuarto paso, sacáis la pasta del molde y con un palillo u otro utensilio que os sea cómodo hacerle unas muescas o motivos decorativos.

Una vez que están todas las pastas se colocan en una bandeja de horno con un papel vegetal y se introducen al horno, éste previamente calentado. La temperatura de cocción será 200 ºC con calor principalmente abajo, en algunos momentos podéis poner calor también arriba. ¿El tiempo? No sabría decir con exactitud, 10-15 minutos tal vez, quién os lo dirá mejor es la propia masa, tiene que dorarse levemente.
Cuando se sacan del horno se espolvorea azúcar glass por encima y listo, a disfrutar de los dulces del mundo!!!


jueves, 21 de noviembre de 2013

Bizcocho con Chocolate o Bizchoco


La entrada de esta semana es una entrada totalmente improvisada, fue el resultado de lo que mi ser sentía, anhelaba. En un principio tenía pensado hacer unas napolitanas de chocolate, haciendo yo el hojaldre y todo el trabajo que eso conllevaba, pero además de haber sido un finde metereológicamente hablando frío y lluvioso, no tenía fuerza alguna de meterme en la cocina y prepararlas.

Estuve a punto de cruzarme de brazos y dejar pasar el día, pero de repente escuché una voz dentro de mí que decía lo que realmente necesitaba:


1º El olor de un bizcocho casero, que alimenta y calienta el alma, llegar a casa y descubrir el aroma que sale del horno y el sabor que tiene un buen bizcocho era un rescate, era amor hecho dulce. Así que la base de la receta que tenía que hacer debía ser un bizcocho.


2º Una cobertura de chocolate de buena calidad, con su sabor intenso y textura compacta que ayuda a energetizarnos y daría un toque especial  y goloso al postre.

3º Por último, tenía en casa macerando unas  ciruelas en licor de naranja que ya me gritaban: “estamos listas, estamos listas” y que darían ese toque aromático que complementaría a la perfección con el bizcocho y el chocolate.


Cuando hilé esta idea supe que había encontrado el postre, la alegría e ilusión me rodearon y pasé una mañana de domingo fantástica como repostera.

Una vez más la cocina habló y escuche, no estaba al 100% para las napolitanas (proyecto que en breve haré) y en cambio, disfrutamos en casa de una rica tarta, llena de amor y muy familiar, que a veces es lo que necesitamos en determinadas fechas.


Bizcocho con Chocolate o Bizchoco


Ingredientes para la masa

  • Zumo y ralladura de un limón
  • 110 grs. de aceite de oliva suave
  • 3 huevos
  • 250 grs. de azúcar moreno
  • 270 grs. de harina de trigo
  • 1 cucharadita de las de moka de bicarbonato
  • 112 grs. de leche
  • 200 grs. de ciruelas maceradas en cointreau


Ingredientes para la cobertura

  • 100 grs. de nata líquida
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 175 grs. de chocolate fondant


Elaboración


Lo primero de todo será poner el horno a precalentar. Se ralla y extrae el jugo del limón que se bate con el aceite y los huevos, mejor batidora que varillas, porque así mezclamos y trituramos a la vez.

Seguidamente el azúcar, las ciruelas troceadas y la leche y por último la harina (incluido ya el bicarbonato). Se bate bien y se vierte en un recipiente de barro previamente engrasado.

En el horno estará alrededor de 40 minutos a 250ºC, sólo con calor desde abajo. Cuando se pinche el bizcocho y el cuchillo salga limpio, nos indicará que ya está terminada su cocción. Lo retiramos del horno y sacamos del molde, dejándolo sobre una rejilla para que extraiga la humedad innecesaria.

Mientras echamos los ingredientes de la cobertura en un cazo y se derriten a fuego lento y removiendo. Cuando el chocolate esté preparado con ayuda de una espátula o cuchillo de repostero se cubre el bizcocho, aún caliente, esto ayudará a crear su corteza.

Es bueno que este paso lo hagáis sobre la rejilla y debajo colocar un papel de horno, así el chocolate que se caiga se podrá volver a utilizar y no se desaprovechará.

Cuando esté por completo cubierto de chocolate dejarlo enfriar en un lugar fresco para que cuaje la cobertura. Ésta se endurecerá y no será pegajosa.

La mejor receta que podia haber hecho para estos días, me aportó el calor y aroma que necesitaba.






jueves, 14 de noviembre de 2013

Tarta de Nuez y Limón

 
Una de las pasiones que tengo es tener una librería gastronómica en casa, poco a poco voy comprando volúmenes de libros de recetas que me aporten nuevas formas de cocinar y  dulces diferentes. Pero hay una cosa que me da mucha rabia… y es la mala traducción que tienen algunos de ellos y las catástrofes que te pueden quedar en la cocina sino prestas atención a tu experiencia y varías las cantidades de ingredientes durante su elaboración.
Esto fue lo que me paso con esta receta, no voy a decir el nombre del libro porque ya he hecho varias recetas de él y no aciertan con las cantidades, por favor!!! ¿Tan difícil es hacer una tabla de equivalencias? Bueno dejando ya a un lado esta anécdota, hay que decir a su favor que esta receta está muy rica, directamente os voy a poner la que hice yo donde añadí más huevos y harina.
Tiene dos sabores protagonistas: la nuez y el limón, de primeras no te imaginas que hagan tan buena pareja, pero una vez que los has unido…  el romance que se crea te sorpende, como entre el chocolate y la naranja.
Su color tostado se debe a la gran cantidad de nuez que lleva, además de aportar una jugosidad característica de este fruto, tan ricon en aceites. Con estas cantidades queda más bien una tarta bajita en altura, pero es ideal para poder empaparla bien con el almíbar de limón que lleva.
Una semana más os invito a deleitaros en la cocina mientras lo elaboráis y luego en el paladar por su intenso y afrutado sabor.

Tarta de Nuez y Limón

Ingredientes 

  • 200 gr. de nueces  ya peladas y molidas
  • 125 gr. mantequilla
  • Ralladura de un limón y medio
  • 3 cucharadas de brandy
  • 80 gr. azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 180 gr. de harina de trigo

Para el almíbar de limón

  • 60 gr. de zumo de limón
  • 60 gr. de azúcar blanca

Elaboración

Se pelan las nueces y con una picadora o molinillo de café se deja bien molido.  En un bol grande verter todos los ingredientes y con unas varillas eléctricas batir la mezcla hasta que se quede homogénea.
En un molde engrasado previamente verter la masa y llevarlo al horno (precalentado) entre 50-60 minutos a una temperatura de 200ºC. sabréis que está hecho cuando le introduzcáis un cuchillo y éste salga limpio.
Mientras se hace el bollo en el horno, vamos preparando el almíbar, en un cazo vertemos los dos ingredientes: el zumo de limón y el azúcar y a fuego medio lo dejamos que hierva y reduzca de consistencia, lo removemos continuamente con una cuchara de madera.
Cuando hemos sacado la tarta del horno y se ha enfriado unos 5-10 minutos, le vertemos por toda la superficie el jarabe de limón que hemos hecho  y lo dejamos tapado que se enfríe. Para que tome mayor sabor lo podéis hacer el día de antes, así el bollo habrá absorbido el almíbar y el sabor a limón será más intenso.

Feliz semana.


jueves, 7 de noviembre de 2013

Gorditos de Anís y Pasas

 

La receta que hoy os presento es una variación de las tortas de aceite tan famosas por la zona de Andalucía, sí,  de torta han pasado a “gorditos” y es que no hemos encontrado mejor forma de llamarlos.
Esta masa es muy fácil de preparar, por mi bagaje repostero he aprendido las diferencias de los dulces tipo bollo en función de la grasa que se use. Por lo general puede ser: mantequilla, manteca y aceite. Cada uno de estos ingredientes aporta una textura y esencia diferente. La más fina, en mi opinión, es la mantequilla, hace que los dulces sean más “europeo” no sabría bien definirlo, me evocan más una reunión de té inglés o un grupo de francesas del siglo XIX. La manteca es más fuerte, su resultado son recetas más llanas, por ejemplo unas perrunillas o mantecados,  tienen esa peculiaridad de dejarte el paladar marcado, cuando se usan buenos ingredientes, por supuesto. Y por último está el aceite, que recuerda más a la manteca, pero es más ligero y pasa más desapercibido dentro del sabor de la receta.  No podría decir cuál de los tres ingredientes prefiero, como he dicho, cada uno de ellos imprime un carácter diferente y eso es lo rico de la repostería.
Bueno, tras mi divagación sobre la mantequilla, la manteca y el aceite sólo deciros que es una receta nueva, no recogida de ningún libro o blog, simplemente hemos dejado volar a nuestra imaginación por el mundo de los sabores.


Gorditos de Anís y Pasas

Ingredientes

  • ½ kg harina de trigo
  • 80 grs azúcar blanca
  • 1 cucharadita de las de moka de canela
  • 2 cucharadita de las de moka de sésamo
  • 2  cucharadita de las de moka de anís grano
  • Piel de una naranja
  • 1 cucharada de anís liquido
  • 150 ml leche
  • 150 ml aceite de oliva suave
  • 1/3 de cucharadita de las de moka de bicarbonato sódico
  • 3 cucharadas de uvas pasas


Elaboración
En una sartén disponemos el aceite con la cáscara de naranja a trocitos, a un fuego medio dejamos que se dore la cáscara dándole de vez en cuando la vuelta para que con el calor desprenda todo su aroma. Por unos instantes lo retiramos del fuego y vertemos las semillas de sésamo y el anís en grano.
Con la cuchara de madera removemos y volvemos a colocarlo al calor, poco a poco las semillas tomaran color, no en exceso, cuando lleven ya un rato así apagamos el fuego y dejamos que se enfríe.
Cuando el aceite está frío, retiramos y tiramos la naranja y le incorporamos el anís líquido, este preparado se vierte sobre una fuente grande donde estarán ya el resto de ingredientes.
Con las manos se amasa y se deja homogéneo, hay que trabajarlo bien para que todas las semillas se repartan por  igual, cuando esté listo se deja reposar unos 15 minutos tapado con un paño.
Sobre una superficie plana y con la ayuda de un rodillo se estira la masa hasta conseguir un grosor 1.5 o 2 centímetros aprox. y con un corta-pastas se hacen las formas del bollito y se colocan en la bandeja del horno, sobre un papel vegetal.
El horno debe estar precalentado con antelación a 200ºC y estarán dentro unos 15-20 minutos con el calor tanto arriba como abajo. No son bollos que se tuesten, sólo toman un ligero color.
Para enfriarlos  lo mejor será colocarlos sobre una rejilla y así eliminarán el exceso de humedad.
Ya sólo queda degustarlo con una infusión o el café del desayuno, hasta la próxima semana!!!