viernes, 29 de marzo de 2013

Mona de Pascua

¿Cuál es el origen de este dulce? Tenemos una opción griega que lo llama “Munus” que en griego significa “regalo” y por otro lado la opción árabe que lo denomina “Munna” y era un presente que hacían a sus señores. Se llame de una manera o de otra, lo que tenemos claro es que es un regalo. Y en nuestra cultura es típico que los padrinos lo regalen sus ahijado/as en el Día de Pascua.

Típico dulce de la zona mediterránea que en estos días invade los anaqueles de las pastelerías.  Las Monas de Pascua tienen muchas formas e ingredientes, han evolucionado y en muchos lugares han incorporado huevos de chocolate como alternativa a los duros. Yo he elegido la más tradicional, con su huevo duro en el centro.

Me he adelantado un poquito al lunes de Pascua, de hecho este miércoles pasado, después de hacer doblete en el trabajo y cenar, llegué a casa más despejada que una lechuza, así que me puse a prepararla y así para el jueves tenía poco que hacer. Hasta me dio tiempo a ver una película muy interesante y dormir jejejeje lo que hace no tener sueño.

La receta la tomé de un blog donde decía que era de tradición familiar, la pena es que no me acuerdo de quién era y no puedo mencionarla. Si en algún momento la vuelvo a encontrar os lo diré.

Poco más que decir de este dulce que en mi caso cierra esta Semana Santa repostera, que disfrutéis de estos días y nos vemos la semana que viene!!!

Mona de Pascua

Ingredientes

Para la masa madre
  • 70 grs. de agua
  • 10 grs. de levadura fresca
  • 1 cucharada sopera de azúcar
  • 139 grs. de harina de fuerza

Para la masa normal
  • 500 grs. de harina
  • 110 grs. de azúcar blanca
  • 100 grs. de leche
  • 100 grs. de aceite de oliva suave
  • La cáscara de un limón
  • 3 huevos
  • 10 grs. de levadura fresca
  • 1 cucharada de anís en grano
  • 1 cucharita de las de postre de piel de naranja molida

Para la decoración
  • 1 huevo duro por cada mona
  • 1 huevo batido para darle brillo
  • Azúcar blanca

Elaboración
 
El primer paso es freír en el aceite la cáscara de limón, hay que vigilar que no se queme para que el aceite sólo conserve el aroma al cítrico y no la sensación de aceite usado. Cuando la cáscara está dorada, apagar el fuego y dejarlo enfriar.
El segundo paso es preparar la masa madre,  en una fuente se vierte la harina de fuerza y el azúcar. Por otro lado se disuelve la levadura en el agua templada, cuando está totalmente diluida se mezcla con el resto de ingredientes. Se hace una bola que no tiene que estar pegajosa y la introducimos en un recipiente con agua caliente. Por temas de gravedad ésta caerá al fondo, pero poco a poco se hinchará y subirá a la superficie, señal de que ya la podemos usar.
En un recipiente grande colocamos toda la harina y en el centro la levadura en trocitos pequeños, la leche, el azúcar, los huevos ligeramente batidos, el aceite frío y sin cáscara y la masa madre. Se amasa con las manos enérgicamente hasta conseguir una bola, si se nos pega a las manos se puede añadir un poco de harina y se coloca en un recipiente engrasado. En este estado pasará toda la noche, tapada y resguardada del frío, la levadura fermentará y aumentara su tamaño al doble o más.
Al día siguiente se vuelve a trabajar la masa para sacarle el aire extra y se divide en tantas monas como se vayan hacer. Con estas cantidades he hecho una pequeña y una grande.
Llega el momento de innovar y de mi cosecha propia he añadido la cáscara de naranja y el anís, la receta original no lo llevaba, pero no me he podido resistir jejejeje. Se colocan ya en forma de mona sobre el papel vegetal y se adorna con un huevo previamente cocido.

Se vuelven a dejar que reposen y aumenten su tamaño, lo mejor es buscar un lugar de la casa que sea especialmente calentito y dejarlas allí tapadas. Como una hora y media después se barnizan con huevo batido y se espolvorea azúcar por encima. Se utiliza la misma técnica que en los roscones de reyes, sobre el azúcar echamos unas gotitas de agua y vemos que la textura se aterrona, si echaramos sobre la masa el azúcar tal cual sólo conseguiríamos una costra dulce y no un azúcar consistente y aterronado.

En el horno, previamente calentado, estarán cada una 30 minutos a 180ºC, con el calor arriba y abajo, cuando estén hechas dejar enfriar sobre una rejilla para evitar humedad.

Espero que os guste!!!
 
 

martes, 26 de marzo de 2013

Arroz con Leche



 


Ya estamos en Semana Santa y además de torrijas hay otros dulces que también se consideran típicos de esta época. Si os soy sincera de esto me he enterado hace poco, porque el arroz con leche lo he comido mucho de pequeña y no en esta época, en cualquiera, hasta fresquito de la nevera en verano…que rico!!!

Es un dulce muy tradicional y muy apreciado por casi todo el mundo ¿Quién no ha probado un arroz con leche? Pero de un tiempo a esta parte,  no en todos los lugares los saben hacer, cuantas veces ponen el adjetivo “casero” y cuando te llevas la primera cucharada a la boca… todas tus expectativas se volatilizan,  por eso ya  sólo lo tomo si es casero de verdad.

En cada familia el arroz con leche tiene una característica especial, yo creo que el de mi familia se puede describir como muy cremoso sin exceso de leche líquida, muy aromático por la naranja y limón y dulce.

Y ahora os preguntaréis porque subo aquí una foto de un cuenco ¿verdad? Pues os presento mi cuenco de cuando era pequeña, especial para arroz con leche o natillas.  Debía tener unos siete años e iba con mi madre de compras, no sé bien porque iba enfadada y mi madre me lo compró; desde entonces se convirtió en mi tazón y ahora lo conservo con mucho cariño. 


Muchos domingos después de ir a la montaña (éramos una familia muy montañera) mi madre nos hacía natillas o arroz con leche. Qué grandes recuerdos en la cocina de mi infancia viendo como mi madre preparaba la cena y el postre, como colofón al fin de semana. Me encantaba ayudarla a remover, a probar y sobretodo a rebañar la cazuela, con una amorosa intención dejaba algo más en ella para que yo me deleitara con la cuchara de madera. Estos son los recuerdos que calientan el alma cuando se tiene frío ¿verdad?
Así que como guiño a mi dulce infancia y a mi cuenco, he querido que la presentación de esta receta sea en él.

Esta semana habrá otra receta más y con temática: ¡Felices Vacaciones de Semana Santa!

Arroz con Leche

Ingredientes
250 grs. de arroz redondo y blanco
315 grs. de agua
1 piza de sal
1 cáscara de naranja
1 cáscara de limón
1 rama de canela
2 litros de leche
250 grs. de azúcar blanca
Canela en polvo para decorar

Elaboración
Aunque he visto millones de veces a mi madre y a mi abuela hacer esta receta, ahora que he aprendido a hacerla me he sorprendido de lo equivocada que estaba en cómo se elabora. Pues ¿será cocer arroz y luego añadirle la leche no? Ahí vamos con la receta familiar.

En una cazuela alta echar el agua, la pizca de sal, las cáscaras de la naranja y del limón y la ramita de canela. Empezamos con una temperatura alta y cuando empiece a hervir, echamos el arroz. Esperamos de nuevo a que hierva, removiendo de vez en cuando y para cuando el agua casi esté evaporada se le incorpora el primer litro de leche, volvemos a llevarlo a ebullición y entonces se baja la temperatura y se sigue removiendo regularmente.
Esta receta requiere más atención que cualquier otra que se haga por ejemplo en el horno. Hay que removerla con frecuencia y evitar que se pegue o se salga la leche.
Cuando notemos que la leche se ha reducido, comenzamos a añadir más para impedir que se nos pegue en el fondo  y se continua removiendo, el arroz debe hervir y la temperatura que tendrá es media y a veces alta, según vaya estando.

Y ahora vamos con el azúcar, éste se ha de echar casi al final de la cocción, me contó mi madre que el secreto para que el arroz no se quede duro es incorporar el azúcar al final del proceso.

La elaboración de este postre es muy intuitiva, ya que añadiremos leche, removeremos y subiremos o bajaremos la temperatura según lo que vaya pidiendo. En este caso estuvo como una hora al fuego y doy fe que el fondo de la cacerola no se quemo.

Así que cuando ya lleve más o menos 40 minutos de cocción y al probarlo el arroz esté al gusto de cada uno, se añade el azúcar, se remueve bien y se prueba para comprobar el dulzor. Yo he puesto unas medidas de azúcar pero ese es el mínimo, luego cada uno le echara lo que le pida su paladar.

Ya los últimos minutos serán a fuego más bien bajo para que la leche continúe reduciendose, así le daremos una la cremosidad deseada.

Se sirve con canela molida por encima. Ya sabéis que se toma caliente, templado o frío, en todas sus formas está rico y siempre ayuda a pasar estos días tan lluviosos.

Espero que os haya gustado y para mí es todo un honor tener en mi blog esta receta familiar que tantos recuerdos me trae.





jueves, 21 de marzo de 2013

Bayonesa de Cabello de Ángel


Creo que en recuerdo de toda persona tendría que haber una tarde de paseo con la familia y una bayonesa de cabello de angel como merienda, es todo un clásico de pastelería y de mi infancia.

Realmente este es un dulce que chiflaba a la familia de mi padre, cuantas veces venía mi abuela Pepita con una plancha entera de la pastelería La Flor y Nata, que por desgracia cerró su tienda de la plaza Celenque muy cerca de Arenal, por muchas veces ha estado como postre de celebración y reuniones familiares.
Por lo que veis, esta receta conlleva mucha carga emocional, muchos recuerdos, en estos días donde los “Josés, Josefas y padres” son tan nombrados y creo que fue uno de los aspectos que hizo que mi horno se rompiera, sí, hace unas semanas cuando ya tenía dentro del electrodoméstico este postre hojaldrado saltaron los plomos y mi horno decidió pasar a mejor vida.

Soy de la opinión que los objetos, plantas o animales que tenemos alrededor y sobretodo los que tienen gran significado para nosotros “soportan” nuestras cargas o emociones y en momentos muy determinados “estallan” de emoción. Por lo menos, eso fue lo que pasó en mi cocina, así que esta plancha de bayonesa se terminó de hacer en casa de mi madre y significó un antes y un después en los dulces de mi vida.
Como las cosas siempre son para mejor pronto os contaré una nueva historia con un gran final, mejor dicho comienzo!!!

Deciros que este es mi primer hojaldre, era para mí un gran reto y por fin me decidí a hacerlo, he quedado muy satisfecha con el resultado y creo que como me ha pasado con los roscones de reyes, no volveré a comprar hojaldre hecho. Seguí los pasos de “Webos Fritos” y fue sencillísimo, el proceso lo explicaré a mi manera pero os recomiendo visitar la entrada que tienen sobre el hojaldre porque viene muy sencillo y con muchas fotografías. 

Aquí os presento la receta, elegida muy conscientemente para esta semana donde los recuerdos se entrelazan entre lo dulce y lo amargo.

Bayonesa de Cabello de Ángel

Ingredientes
Para el hojaldre

  • 500 grs. de harina
  • 250 grs de agua
  • 60 grs. de mantequilla
  • 8 grs. de sal
  • 350 grs. de mantequilla
El relleno
  • 400 grs de cabello de angel (o también llamado dulce de calabaza)
La cobertura
  •  1 huevo
Elaboración
Lo primero de todo será el hojaldre: habrá que hacer el “plastón” (parece ser que así lo llaman) en un recipiente grande colocar en montaña la harina y en medio echar el agua, la sal y los 60 gramos de mantequilla ya derretida. Amasar con fuerza pero no trabajarla mucho. Hacer una bola y con un cuchillo marcarle una cruz bien profunda, dejarla en la nevera entre una o dos horas.

Transcurrido este tiempo, colocar la masa en la superficie donde se va a trabajar con el rodillo. Guiándonos por la cruz que se hizo estirar la masa alargando los cuatro brazos con la misma cantidad de masa y tamaño. El centro debe llevar más masa. Os dejo dos fotos sobre del proceso. Cuando ya está hecha la cruz, se coloca los 350 gramos de mantequilla en bloque a temperatura ambiente y como si se tratara de un paquete, vamos superponiendo los brazos (tienen que ser contrapuestos). 

Ahora el bloque de mantequilla ha quedado “envuelto” por la masa, entonces es el momento de sacar toda la energía  que llevamos dentro (simbólicamente hablando)   y golpear el paquete, poco a poco se irá ablandando y podremos estirarlo con el rodillo, formando un rectángulo, siempre se trabaja en una sola dirección. Doblarlo en tres, como si fuera un tríptico y girarlo 90 grados hacia un lado y volver a extenderlo con el rodillo hasta formar otro rectángulo como el primero. De esta manera construimos las capas tan conocidas y preciadas del hojaldre.
Así diríamos que llevamos “dos vueltas”, ponerlo a la nevera 20 minutos y repetir los pasos  de formar el rectángulo o capas, así mínimo dos veces más, dando en total 6 vueltas a la masa, tengo que reconocer que yo perdí la cuenta y creo que se llevo dos vueltas extras, jejeje.

Cuando ya hemos terminado estos pasos, dividir la masa en dos y hacer dos planchas iguales, colocar una de ellas en la bandeja del horno (con un papel vegetal) y rellenar con el cabello de ángel. Colocar la otra plancha y cerrar los bordes.
Con un tenedor hacer pequeñas incisiones para favorecer su cocción y barnizar con el huevo batido.

Cuando ya hemos llegado a este punto, dejamos en la nevera la bandeja mientras se calienta el horno. Según la página que antes os cité, es muy importante introducir el hojaldre estando frío, para que la masa suba por contraste de la temperatura.

Introducirlo al horno durante una hora a 170ºC y después simplemente dejarlo enfriar… o no!!!




jueves, 14 de marzo de 2013

Tortas de Morrillo

Aquí estamos con la entrada de la semana directamente salida del “recuerdo gustativo” de mi madre y su gran intuición, en este caso para la cocina.

Cuando ella era pequeña y estaba de vacaciones en el pueblo de sus padres, Almadén, probó las conocidas “tortas de chicharrones” que hacen allí. Y desde entonces le encantaron y ese fue el inicio de un simpático “objetivo familiar”: buscar las tortas por toda la península y ver cual está más rica. Todavía seguimos a la caza y captura de la mejor, aunque tal vez ya la hemos encontrado y se quede en nuestra cocina, porque la receta de hoy se le acerca mucho a la de su recuerdo.

Por desgracia es un dulce que el tiempo no le ha beneficiado, ya en poco sitios las hacen con verdaderos trozos de “chicharrones” y éste ingrediente es casi imposible encontrarlo en las tiendas, en mi caso.

Lo particular de este bollo es su contraste dulce con salado, como ocurría en las "Cookies de Bacon y Banana" que hace unas semanas os presente. Encontrarse con este ingrediente salado y carnoso es una agradable sorpresa, fruto sin duda de la necesidad de aprovechar todas las partes del cerdo.

Uno de estos domingos lluviosos nos pusimos las dos en la cocina y la creación es totalmente propia de mi madre. Entrando en su memoria y rememorando ese rico sabor, fue dictándome qué ingredientes debía llevar, las cantidades fueron debatidas y la mano de obra fue mía, jejeje fue una rica mañana de domingo.

No sé cual será la receta original de las “tortas de chicharrones”, por eso las hemos bautizado como “Tortas de Morrillo”,  porque entre otras cosas, al no encontrar el producto básico, hemos utilizado morrillo de cerdo.

Este ingrediente tiene nombres diferentes según el lugar o país, por eso os pongo una foto porque ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras. Se suele encontrar en los supermercados en el departamento de aperitivos o snacks.

Tortas de Morrillo

Ingredientes

  • 100 grs. de morrillo
  • 500 grs. de harina blanca
  • 190 grs. de azúcar blanca
  • 2 cucharaditas de las de moka de bicarbonato sódico
  • 8 grs. de cáscara de naranja rallada
  • 1 cucharada sopera de anís en grano
  • 3 huevos
  • 63 ml. de aceite de oliva suave
  • 125 ml. de leche
Para la cobertura

  • 60 grs. de azúcar blanca

Elaboración

Envolvemos en un paño limpio de cocina el morrillo, y sobre una tabla de cortar machacamos el paquete con la mano del almirez (o maza).

En un recipiente grande se colocan los ingredientes secos, empezando por la harina, el bicarbonato, el azúcar, la naranja, el anís y el morrillo machacado. Por otro se baten los huevos, la leche y el aceite.

Se mezcla todo con una espátula de madera grande, removiéndola con energía, la textura de esta masa es pegajosa. Se deja reposar tapada con papel film mínimo una hora en la nevera.

Precalentamos el horno a 190º C, en su bandeja y sobre papel vegetal se van colocando paletadas de masa con la espátula de madera. El tamaño será aproximadamente como la palma de la mano, ya se ve en las fotos. Hay que dejar un poco de separación entre ellas para cuando crezcan en la cocción.  Para decorarlas se les echa por encima el resto de azúcar. 

Estarán dentro del horno entre 15-20 minutos hasta que empiecen a dorarse por los bordes. Saldrán tiernas, así que las dejaremos sobre una rejilla para que se enfríen. 
Yo os animo a que las probéis, pues además de fáciles son exquisitas.

martes, 12 de marzo de 2013

Dulces premios!!!





Buenos días!!! La semana pasada me llegó un regalo muy especial y que quiero agradecer desde “Libélulas de Azúcar”: otros dos premios, esto se pone en marcha!!!!

De su blog, que altamente os recomiendo http://libelulasdeazucar.blogspot.com.es/ tomo las siguientes indicaciones:

1. Tienes que nombrar y agradecer el premio a la persona que te lo concedió y si no sigues todavía su blog, debes hacerte seguidor.
2. Hay que responder a 11 preguntas que estarán formuladas por la persona que te ha concedido el premio.
3. Debes conceder el premio a 11 blog que te gusten (que acaben de empezar o que tengan menos de 200 seguidores).
4. Formular 11 preguntas a las que deberán contestar tus premiados.
5. Informar del premio a los premiados.
6. Visitar los blogs de los que han sido premiados junto contigo.
7. Evita mandar el premio al blog que te lo concedió a ti, así evitas que la cadena se rompa.

Estas son las preguntas que  desde “Libélulas de azúcar” tengo que yo tuve que responder:

1. ¿Cuánto hace que tienes tu blog? 1 año, 1 mes y 12 días.
2. ¿Cual es tu post favorito? Mmm difícil decir sólo uno...tengo que decir dos: las publicadas el 28 de enero de 2012 y 2013.
3. ¿Estás content@ con tu blog? Ahora mismo es mi proyecto más querido y me ilusiona cada día más.
4. ¿Cómo ves tu blog dentro de varios años? Convertido en el blog de mi propia tienda de dulces y cafés, llena de libros y buena música!!!
5. ¿A dónde te gustaría viajar? Mi siguiente objetivo viajero es el Cañón del Colorado, llegar y sentarte a ver una puesta de sol... algo indescriptible.
6. ¿Cual es tu ciudad favorita? Después de pensarlo mucho, creo que Salamanca, es una ciudad que suelo ir a menudo como turista aunque ya la conozca.
7. ¿Crees en la suerte? Si, todos la tenemos sólo que hay que descubrirla, creer en ella y trabajar con ella.
8. ¿Y en el destino? Totalmente y cada día me asombro de cómo todo está conectado!!!
9. Si pudieras arreglar algo de este mundo ¿qué sería? El despertar de la conciencia sin duda.
10. ¿Hablas idiomas? Alguno, con sus más y sus menos
11. ¿te ha hecho ilusión recibir estos 2 premios? Mucho, fue la mejor forma de empezar la semana.

Así que mis premios van para:
1. Blog miren
 http://blogmiren.blogspot.com.es/
 2. Cocinando con Marte
 http://cocinandoenmarte.blogspot.com.es/
 3. Comiendo bajo la luna
 http://comiendobajolaluna.blogspot.com.es/
 4. Dulces y cocina
 http://dulcesycocina.blogspot.com.es/
 5. La cocina de calandrita
 http://lacocinadecalandrita.blogspot.com.es/
 6. La cocina de Chin Chin
 http://lacocinadechinchin.blogspot.com.es/
 7. Las delicias de Pilar
 http://lasdeliciasdepilar.blogspot.com.es/
 8. Mi querida cocinera
 http://miqueridacocinera.blogspot.com.es/
 9. Rosa la Golosa
 http://rosalagolosa.blogspot.com.es/
 10. The sweet sisters
 http://thesweetsisters2.blogspot.com.es/
 11. Bien despachao
 http://biendespachao.blogspot.com.es/
Y aquí van mis preguntas:

1.      ¿Qué significa para ti la cocina?
2.      ¿Quién te trasmitió el amor por la cocina?
3.      ¿Cuáles son tus tres ingredientes favoritos?
4.      ¿Dulce o salado?
5.      ¿Tu receta más representativa?
6.      ¿Por qué se llama así tu blog?
7.      ¿Qué receta no te has atrevido todavía a hacer?
8.      ¿Por qué?
9.      ¿Con que cocinero o cocinera (actual o no) te gustaría compartir la cocina?
10.  ¿Con que prefieres acompañar un dulce: té o café?
11.   ¿Cuánto tiempo le dedicas semanalmente al blog?

Desde aquí agradecer y felicitar a todos los blogs y cocineros que he conocido y estoy conociendo desde Twitter, es todo una revolución y me encanta ;)

Feliz día y el jueves RECETA!!!!

jueves, 7 de marzo de 2013

Platillos Tatines

Desde que hice por primera vez la  Tarta Tatín el otoño pasado, se ha producido toda una revolución en casa y en el particular “Top Ten” de tartas favoritas, casi diría yo que tiene un segundo/tercer puesto muy reñido con la"Tarta Shaker de Limón"  jejeje… un día de estos publicaré este dulce ranking. En fin, que ha sido un gran descubrimiento y nos hemos quedado prendados con esta singular receta.

Empezando por su cálido olor entre fruta y mantequilla derretida que produce una tierna felicidad cuando entras en casa y te invade ese aroma que ha tomado tu hogar, si hubiera ambientador de Tatin yo seguro que lo compraba. Le añadimos además su bonito color ámbar  y su peculiar sabor, así que me reafirmo en que las hermanas Tatin no tuvieron un error, tuvieron un gran acierto en no deshechar las manzanas quemadas.   

En estos meses ya nos hemos comido varias además de los encargos que me han hecho, pero lo mejor de todo y lo que hoy quiero resaltar es que hemos aprendido la técnica “Tatin”, bueno así la llamo yo y es: caramelo+manzana+mantequilla. Simplemente así  ya es un postre completo y exquisito.

En alguna ocasión lo he llegado a usar a modo de mermelada para el desayuno, es como un todo en uno sobre la tostada y encima con un aporte extra de alegría, ya os digo que no se porque esta tarta en especial me trasmite mucha felicidad, así que  no descarto en algún momento hacer una confitura Tatin.

¿Qué ocurre si guardas un poco de este relleno en un tarro en la nevera y se te presenta una cena sorpresa? Pues que haces unos “Platillos Tatines” y quedas tan mona, jejeje. Eso fue lo que ocurrió hace unos viernes, de repente una cena familiar con un menú festivo y no teníamos postre.

Echar mano de la nevera y con los ingredientes que se disponen en el momento hacer algo sublime es un don y éste lo hemos heredado de mi madre, lo digo en plural porque los tres hermanos somos amantes de la cocina y capaces de crear algo nuevo con lo que tenemos entre manos. Rebuscando de aquí y de allá, vimos unas obleas de empanadillas y unas “manzanas tatinadas”, el resultado unos graciosos platillos volantes rellenos de de fruta caramelizada con mantequilla. Vamos, que si vienen los extraterrestres en platillos así yo me subo la primera, jejeje.

La receta de hoy, fácil, sencilla y vistosa.

Platillos Tatines

Ingredientes

  • 150 grs. de azúcar moreno
  • 100 grs. de mantequilla
  • El jugo de un limón
  • 4 o 5 manzanas
  • 16 obleas de empanadillas (esta vez eran compradas)

Elaboración

En la entrada que publiqué en diciembre aparece detallado paso a paso cómo “Tatinizar” las manzanas, así que os invito a pasar por allí para recoger la información: Tarta Tatín

En esta receta ya partimos con la idea de tener la fruta elaborada y enfriada.

Las obleas de las empanadillas deben ser pares, yo he puesto 16 para que salieran 8 unidades, aquí cada uno que estime lo que necesita, ya que cada platillo lleva dos obleas.

Tomaremos la mitad de ellas y las colocaremos dejando espacio entre sí sobre el papel vegetal del horno que pondremos encima de la bandeja.  Con una cuchara repartiremos el relleno distribuyéndolo en el centro de cada una. Para cubrir el platillo, colocaremos la otra oblea y con los dedos iremos haciendo pequeño pliegues, siempre en la misma dirección para unificar las dos obleas y dejar sellado el relleno. Con un palillo hacerle pequeños agujeritos. Para barnizarlo, usamos los restos de las manzanas caramelizadas que quedaron en el tarro, es como una especie de crema marrón, al llevar mantequilla hace la función de barniz.

El horno precalentado y a una temperatura de 180ºC, primeramente con la función sólo de calor inferior y al final también desde arriba. Más o menos tardarán unos 10 minutos, en cuanto se empiecen a dorar por los bordes y la parte superior ya estarán listos.

Dejar enfriar sobre una rejilla y disfrutar “otra vez” de la “técnica Tatín”.