domingo, 28 de octubre de 2012

Tarta de Zanahoria y Crema de Queso



Aunque parece mentira ya vamos concluyendo el mes de octubre y con él llega una fiesta peculiar que según en que lugar estés tiene un tinte festivo o religioso: El Día de Todos los Santos, Haloween... como he dicho cada uno que le ponga el nombre que quiera.

Tradicionalmente en España no ha sido una fiesta muy alegre, lo que se solía hacer es ir a llevar flores a tus difuntos y como dulce los huesos de santo y buñuelos de viento. Pero si por ejemplo te vas a México la celebración tiene un carácter más festivo y colorido, aunque también recuerdan a sus muertos por experiencias cercanas y fotos veo que se ríen más que por aquí y si ya saltamos a EEUU no encontramos la fiesta de Halloween, donde los disfraces y adornos más siniestros adornan todos los rincones.

Para contribuir a las fiestas que se acercan que mejor que unas muffins de zanahoria. La verdad es que la receta que presento es simplemente el tradicional bizcocho de zanahoria con crema de queso, algo irresistible; que siempre recordaré de uno de los más ricos restaurantes vegetarianos de Madrid que está por la zona de la estación de Atocha, la cocinera sabía darle ese punto tan especial que hacía que ese postre durara poco en la carta, ya que todos los clientes pedíamos el mismo jejejeje qué tiempos!!!!!

Esta tarta triunfa, así que os invito a que por estas fiestas o no, la hagáis y disfrutéis en familia de su sutil sabor y curiosos ingredientes.

Tarta de Zanahoria

Ingredientes:
Para el bizcocho
  • 2 huevos
  • 100 gr. de azúcar moreno
  • 150 gr. de harina
  • 100 gr. mantequilla
  • 200 gr. de zanahoria rallada
  • 1 pizca de canela
  • 1 cucharadita de las de moka de bicarbonato sódico o levadura
  • 1 pizca de sal
Para la cheese cream
  • 150gr. queso blanco de untar
  • 50 gr. mantequilla
  • 250 gr. azúcar glass

Elaboración
Batimos enérgicamente los huevos con el azúcar hasta que quede bien homogéneo, añadimos la mantequilla derretida mientras seguimos removiendo. Echamos la harina, previamente tamizada y a la que le hemos añadido la canela, el bicarbonato y sal. El último ingrediente en aparecer por la masa es la zanahoria, primero la lavamos, pelamos y rallamos, podemos usar un cortador ancho para que así nos encontremos trozos en la tarta. Una vez bien removido todo se coloca en el molde para hornear, o bien recipientes de muffins o un simple molde de horno. Con éste bien precalentado se cuece durante unos 30 minutos a 180ºC y ya sabéis cuando sacarlo del horno ¿Verdad? Si al introducir la punta de un cuchillo ésta sale limpia, entonces se deja enfriar una vez desmoldada sobre un rejilla.

Mientras podemos hacer la cobertura de arriba, una crema de queso, son recetas que todos los días no se pueden comer por su alto contenido en grasas y calorías, pero de vez en cuando... no hace daño!!!!
Primero se mézcla el queso con la mantequilla, mejor que estén a temperatura ambiente y luego poco a poco el azúcar. Cuando está la crema bien homogénea se introduce en la nevera para que tome más consistencia.
Para montar la tarta se puede hacer de dos maneras: ponerle una capa por toda la superficie o con una manga pastelera jugar a decorarla, eso según lo habilidosos que seáis con ella, yo de momento aprendiz ;)

Bueno pues aquí queda la entrada de la semana y última del mes!!!

 


domingo, 21 de octubre de 2012

Cookies de Lacasitos


No hace mucho fuimos a pasar el día con mi tío y su familia, así que decidí llevar algún dulce de postre. De repente descubrí que era la primera vez que me enfrentaba a un público especial y bajito: niños, bueno en este caso niñas, mis primas. Siempre que tengo una celebración o cena, el público es adulto y siempre busco sabores exóticos, fuertes y en ocasiones sofisticados.
Ahora tenía que preparar un dulce diferente, algo sencillo, sabroso y vistoso, que a cualquier pequeño le entre por lo ojos; anduve con varias opciones y a final me decanté por estas cookies de lacasitos, ¿ A qué niño no le gusta este tipo de galletas y encima con lacasitos? Dulce por excelencia de la infancia y además lleno de color.
Tengo que decir que pasamos un bonito día y a grandes y pequeños nos encantaron las cookies y creo que el que no quedara ni una galleta en la caja fue el mejor veredicto de tan singular jurado.

Cookies de Lacasitos


Ingredientes:

  • 125 grs. mantequilla
  • 70 grs. azúcar moreno
  • 1 huevo
  • 200 grs. de harina (o tal vez un poco más)
  • ½ cucharadita de las de moka de bicarbonato
  • 1 pizca de vainilla en polvo
  • Lacasitos o pastillas de chocolate de colores (según el país tienen un nombre diferente)

Elaboración:

Lo primero de todo es  mezclar el azúcar con la mantequilla, esta última es preferible que  esté a temperatura ambiente para poder trabajarla mejor, cuando tenga textura de pomada añadimos el huevo y seguimos removiendo. A parte, mezclamos la harina con el bicarbonato y la vainilla.

Es hora de mezclar todos los ingredientes menos los lacasitos, sobre la marcha tal vez haya que añadir más harina, eso lo veréis si queda pegajosa y poco manipulable, si es el caso, añadir más harina hasta conseguir la masa adecuada. En este momento añadimos parte de los lacasitos, para que cuando se de un bocado a la cookie también se encuentren por dentro de la masa.

Hacemos pequeñas bolitas y aplastamos levemente ya sobre la bandeja del horno, preferiblemente con un papel vegetal. El último paso, con más paciencia, es colocar los lacasitos sobre la cookie y presionar para que se encaje en la masa.



Meter al horno unos 10-15 minutos a una temperatura de 180ºC, primero sólo la opción de hornear por la parte inferior y los últimos 5-8 minutos por ambas partes. Para que se enfríen correctamente colocar sobre una rejilla una vez sacadas del horno.

Si tenéis pequeños en casa, podéis hacer la receta juntos siempre y cuando acuerden todas las partes que nadie se comerá los lacasitos antes de hacer las cookies eh??? Ideal hacerlas para cumpleaños, fiestas o en esta tarde lluviosa de octubre.
 

 

martes, 16 de octubre de 2012

Tarta de Higos


La receta de esta semana va dedicada otra vez a los higos, lo siento, tengo debilidad por ellos y por su sabor, así es la vida!!!

Hoy quería haceros llegar una linda historia acerca de este fruto y su árbol, la higuera. Para mí es un árbol mágico, recuerdo un verano que pasé en Mallorca que en la finca en la que estaba, había al lado de la piscina una gran higuera y las siestas siempre eran debajo de ella, eran siestas especiales, muy profundas, eran sabrosas porque su aroma te acompañaba por los sueños y siempre querías más, lo que yo no sabía que me enteré tiempo después, es que el olor característico de este árbol tiene componentes relajantes, así no nos queríamos levantar nadie jejeje.
Bueno la historia que os quería contar se la contó mi bisabuela Alicia a mi madre, cuando ella era niña y dice así: “Un día Jesús se encontró ebrio a uno de sus apóstoles y le preguntó: “¿Qué fruto te ha producido este estado?”  y el apóstol temiendo que erradicará la vid de la faz de la tierra le mintió diciendo: “Ha sido la higuera, Señor”. Jesús entoces le dijo: “Como castigo doblaremos su trabajo, siendo el único árbol que dé dos frutos al año (higos y brevas)”.

Y así de fácil se explica un hecho tan asombroso y la memoria mágica de los niños lo guardan para perpetuar la leyenda.

Atentos los alérgicos al huevo porque esta receta la podéis elaborar sin problemas.

 

Tarta de Higos

Ingredientes:

  • 330 grs. de harina
  • 160 grs. de mantequilla
  • 130 grs. de azúcar
  • 2 cucharaditas de las de moka de vainilla en polvo
  • ½ cucharadita de las de moka de bicarbonato
  • 500 grs. de higos frescos (que todavía hay en el mercado)


Elaboración:

Lavar los higos, cortarlos en rodajas y reservarlos. El resto de ingredientes mezclar y remover  hasta que quede una masa homogénea y suelta, si os dais cuenta no hay ningún ingrediente líquido ni húmedo de ahí su textura granulada.

En la fuente del horno colocar la mitad de la masa obtenida y con una maza, presionar para que compacte, colocar parte de las rodajas de higos y volver a repetir la operación con el resto de la masa y los frutos.
Llevarlo al horno a 200ºC durante 20 minutos o hasta que esté dorada por la parte superior.


domingo, 7 de octubre de 2012

Bizcocho de Avena y Ciruelas Rojas


 
De hace un tiempo a esta parte, esta receta es de las más ricas que he creado, de hecho estoy deseando hacerla otra vez y deleitarme con su sabor. Es un creación única con la base de la receta de bizcocho de aceite de Simone Ortega, esa mujer que como en EEUU Julia Child, ayudó a la mujer "desirvientada" a convertise en la gran chef de su cocina. Tengo que decir que por mi carácter indómito a la hora de seguir una receta no soy muy adepta al libro de Simone, pero en este caso me dejé llevar por la intuición, tomé sus instrucciones del bollo y le añadí unos cuantos ingredientes resultando este esponjoso bizcocho de ciruelas y avena.

Aunque la ciruela es un fruta de temporada creo que se le puede añadir cualquier otra que haga el mismo efecto, crear espacios dentro del bizcocho donde la textura, el color y hasta la jugosidad cambien, así como también el sabor a la hora de comer un bocado. Así que la manzana, melocotón, fresa... son bienvenidos también a esta receta.

Seguiremos aprovechando todavía lo que nos ofrece este verano prolongado en cuanto a frutas se refiere y en mi caso elegí ciruelas rojas. Pasemos ya a la elaboración de este bollo.

 Bizcocho de Avena y Ciruelas Rojas
 
Ingredientes:
  • 250 grs. de harina
  • 100 grs. de azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de las de moka de bicarbonato
  • 1 pizca de vainilla en polvo
  • 1 vaso (de los de agua) de aceite
  • 1 vaso (de los de agua) de leche
  • 50 grs. de copos de avena
  • 4 ciruelas rojas de buen tamaño
  • Para la cobertura: un puñadito de copos de avena con azúcar moreno.

Elaboración:

Se baten los huevos como si fueras a hacer una tortilla y aquí me detengo para describiros cómo me enseñó mi abuelo materno a hacer una buena tortilla francesa. Un día siendo yo pequeña y estando con ellos de veraneo, mi abuela me puso delante de un plato con varios huevos para que los batiera y mi abuelo que andaba por allí me dijo: “Mira niña, te voy a enseñar como se hacía en mi familia las tortillas para que queden bien esponjosas” y entonces volcó un poco el plato para que las yemas escurrieran y con fuerza empezó sólo a batir las claras, bien batidas hasta que aumentaron en tamaño y estaban bien blanquitas  y espumosas, sólo entonces rompió las yemas y ya lo mezcló todo. Desde entonces continuando la tradición, aprendí hacer bien ricas y esponjosas las tortillas, como se hacía en casa de mis antepasados y siempre que hago una recuerdo con gran cariño la enseñanza de mi abuelo.

Volviendo ya a nuestra receta, incorporamos a los huevos batidos, la leche, el aceite, la sal, la vainilla y el azúcar. Cuando estén bien meclados estos ingredientes añadimos poco a poco la harina y el bicarbonato. Por último, la avena y  las ciruelas picadas con piel y deshuesadas.

Se coloca en el molde ya engrasado para hornear y se cubre con el resto de copos de avena y azúcar. En el horno estará alrededor de 45 minutos a unos 180ºC, como siempre digo con el horno precalentado, sacándolo cuando el bizcocho al pincharlo salga limpio el cuchillo.

Aún caliente, desmoldarlo y dejarlo reposar sobre una rejilla para que pierda algo de humedad.
 

Una vez frío (si podéis resistiros) degustarlo solos, en familia o con amigos, como mejor sienta!!!

 

lunes, 1 de octubre de 2012

Mermelada de Higos

Esta entrada lleva su propia historia: En la zona noreste de Madrid, en la sierra se encuentra un embalse llamado Pontón de la Oliva, fue construido en el siglo XIX , pero está en desuso debido a su mala ubicación. Tras construirlo, los ingenieros descubrieron que debido a la piedra de la zona se producían muchas filtraciones, llegando a ser un peligro, como solución tuvieron que construir otra presa más arriba para subsanar tal error. Como decía mi bisabuela Nicolasa: "El español acuerda bien, pero tarde".

Hoy en día es una zona muy frecuentada por escaladores y senderistas que pasean por sus alrededores y entre esos alrededores se encuentra un antiguo monasterio e iglesia románica derruida. Os preguntaréis que tiene que ver todo esto con la mermelada de higos, verdad? Pues muy sencillo, entre las ruinas de la iglesia y el monasterio se encuentra una higuera centenaria, la cual año tras año nos regala sus ricos y sabrosos higos. Es curioso porque ya nadie la cuida, ni la poda, ni la riega y ella sigue allí entre los dos muros que quedan en pie. 
Hará por lo menos diez años que descubrimos tal tesoro y durante muchos meses de septiembre nos acercábamos hasta allí para recolectar sus frutos, regarla y podar las partes estropeadas, era como en pago a su dulce servicio, unos higos exuberantes que se convertían en mermelada casera. Finalmente un año cuando fuimos con la idea de continuar la tradición nos encontramos que tal lugar estaba rodeado de un campo de cardos bien altos y punzantes que no nos dejaron acceder hasta la higuera. Y ahí terminó nuestra colaboración, ella nos daba higos y nosotros la cuidábamos. 

Ahora hace tiempo que no paso por allí así que no se deciros cómo anda el lugar, pero en casa seguimos haciendo mermelada de higos, esta vez del mercado jejeje, hasta que tenga mi propia producción de higos, que ya la tengo pero es pequeña para elaborar un dulce con ella. En la terraza entre varias higueras que tenemos plantadas, hay una que todos los años nos da alrededor de una veintena de higos, con los cuales hacemos una fiesta y los degustamos uno a uno. Me encanta seguir su proceso de crecimiento en el árbol y de su recolección también, jejeje.

Pasamos ya a la entrada de hoy estrenando mes que nos seguirá trayendo ricas recetas!!!

Mermelada de Higos

Ingredientes:
  • 600 gramos de higos, en este caso verdes ya maduros
  • 200 gramos de azúcar
  • El zumo de un limón
  • Agua

Elaboración:

Se lavan los higos y se les quita los rabitos y sus posibles imperfecciones. Cuando ya están listos, en una cacerola se colocan ya troceados con el azúcar, el zumo del limón y agua ¿Cuánta agua? Pues no hay que llegar a cubrirlos y si luego necesitamos más, se irá añadiendo. 

Ponerlos al fuego e ir removiendo periódicamente. Unos 45 minutos después, gran parte de la fruta se tiene que haber diluido y el resto tiene que estar muy blandita, si al probarla ya está buena de sabor y no hay que corregir ni la cantidad de azúcar ni la cantidad de agua, se tritura con la batidora y a fuego lento se le deja un par de minutos removiendo, no más, porque ahora su textura homogénea salpicará mucho en la cocción, por eso sólo se tritura cuando ya estamos seguros de que la mermelada está en su punto.

Ahora ya sólo queda que se enfríe para envasarla y congelar para tener el rico sabor de los higos durante el invierno.
Aprovechar que todavía quedan higos en las tiendas que luego será tarde!!!!